¿Encuentro de poetas ó encuentros poéticos?

22 años de Poesía Abierta Daniel Giribaldi

 

Por Beatriz S. Balvé, Organizadora del ciclo Poesía Abierta, Investigadora del Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales-CICSO-.

 

El poema es una posibilidad abierta a todos los hombres, cualquiera sea su temperamento, su ánimo, disponibilidad u oportunidad. El poema sólo se anima en el contacto del lector y del que la escucha. Hay una nota común a todos los poemas sin la cual no serían nunca poesía, la participación. Cada vez que el lector revive de veras el poema, accede a un estado que podemos llamar poético. Hay poesía sin poemas: paisajes, pasiones, actos, historia ,mitos, ritos ,héroes paradigmáticos, etc. Por cierto que en este mundo, la recuperación del ser genérico para el hombre ha de ser el reencuentro con el sentido de su conciencia de ser y lo poético. “Es, pues, precisamente en la transformación del mundo objetivo donde el hombre llega a confirmarse verdaderamente como ser genérico Esta producción es su vida genérica operante. Por ella, la naturaleza aparece como su obra y su realidad. El objeto del trabajo es, pues, la objetivación de la vida genérica del hombre, en tanto que este no se duplica sólo como en la conciencia, intelectualmente, sino también práctica, realmente, y se contempla a sí mismo en un mundo creado por él” (Marx, ¿?)

Lo poético, donde el poema es una de sus expresiones, refleja la aptitud de los hombres a lo estético y esto está asociado a lo social. Hace a la relación entre los hombres y estos con la naturaleza, por ello está abierto a todos.

 

Poesia Abierta: Una revelación poética

 

Poesía Abierta transforma la palabra en lenguaje poético y la inscripción de éste en el mundo del sentido y la significación. He ahí el propósito de los encuentros de Poesía Abierta. En más de dos décadas convoca a poetizar la vida social por medio de la fundación de un espacio permanente y colectivo de creación viva, a partir del aporte de todos los que quieren revalorizar el lugar de la poesía proponiendo, desde lo artístico expresivo, un cruce entre lo nacional y lo social en tanto síntesis integradora de una Geografía Poética Nacional. En más de 450 encuentros, con la participación de más de 900 poetas y centenares de artistas de otras disciplinas, los participantes representan a las más diversas corrientes literarias, ostentan las más disímiles trayectorias, proceden de casi todas las provincias argentinas y pertenecen a distintas generaciones. Dicen sus versos copleros y sonetistas, comparten el escenario académicos de las letras con autores inéditos, se juntan los de Capital con los del interior del país, se ha evocado a poetas del siglo XVII y se ha brindado la posibilidad de expresarse a jóvenes menores de 15 años.

La anécdota más ilustrativa de que este criterio abierto abarca tanto el campo de las ideas como los aspectos formales de la poesía escrita y oral, data de 1985 cuando en un encuentro se recordó a un poeta desaparecido adscripto a la lucha revolucionaria (“ esto está lleno de zurdos” nos atacaron algunos) y en el siguiente intervino un poeta que solía concurrir a las misas de FAMUS (“ esto está lleno de fachos” nos recriminaron otros).

Es que la frase “sin sectarismos ni egoísmos y sin fines extrapoéticos” que acuñó Daniel Giribaldi, el fundador del ciclo-fallecido en noviembre 2 de 1984- no fue una mera declaración: acá no se rechaza a nadie por tener ideas distintas de las nuestras, tampoco por escribir en un estilo que no nos gusta. Decía Giribaldi.: Los únicos excluídos son los dictadores, que además no se conoce que entre ellos exista un poeta.

 

Poesía Abierta y el cruce con la historia

 

Poesía Abierta se funda en diciembre de 1982 en un momento en que las expresiones de la cultura nacional quedaron desarticuladas y cerrados los canales de comunicación. P.A. surge inicialmente como el intento de romper el aislamiento, producto del abandono del propósito de la transformación política y social, por parte de los intelectuales y artistas, que se constituye en un desarme moral y material del campo del pueblo sumado a la claudicación de las clases dominantes y su brazo armado en la causa nacional de Malvinas. En este cuadro de situación Poesía Abierta, fuera o no conciente de ello, empieza a unir lo disperso, mientras que, en la sociedad -con mayor énfasis a partir de 1983- ya se visualizaba la tendencia al aislamiento y la fragmentación.

Convocados por Giribaldi, los poetas empezaron a juntarse en los bares de San Telmo (el barrio más antiguo de Buenos Aires en el sector sudeste de la ciudad) para verse las caras, leer su obra e incluso entablar debates. El acercamiento de otros artistas y de un público cada vez más amplio fue enriqueciendo los encuentros, que pronto recalaron en El Viejo Almacén gracias a la generosidad del célebre cantor de tangos Edmundo Rivero, fundador de esta casa venerada como un templo por los amantes de la música popular argentina.

Actores y músicos fueron los primeros en adherir a esta iniciativa poco convencional y nada elitista que también ellos, igual que a los poetas, les permitía mostrar los suyo y tomar contacto directo con la gente. Poco más tarde se sumaron representantes de la plástica, la danza, el cine y así se fue conformando un producto atractivo incluso para aquellos que, antes de conocer el ciclo, nunca hubieran sospechado que la poesía fuera tan entretenida.

Figuras de primer nivel se sumaron en espectáculos integrales asistiendo un promedio de 100 personas por encuentro. Nombres como los de Oscar Sbarra Mitre, Jorge Calvetti, Armando Tejada Gómez, Horacio Ferrer, Ariel Petrocelli, Alfonso Nassif, Jorge Marziali, Luis Franco, Teresa Parodi, Federico Luppi , Julia Prilutzky Farny, Elbio Romero, Samba Quipildor, Hamlet Lima Quintana, Julio Lacarra. Francisco Madariaga, José Colángelo, Leonor Manzo, Mario Trejo, Edgar Bayley, Ignacio Anzoátegui , Nicandro Pereyra, Héctor Negro, Yábor, Antonio Tarragó Ros, Alejandro Arroz ( del equipo de “La deuda interna”) Susana Rinaldi, Héctor Stamponi o Rafael Amor, revelan que Poesía Abierta, sin dejar de ser el espacio de los que no tienen espacio, es una cita de honor para quienes han sido consagrados por el aplauso unánime del público

El éxito de esta originalísima propuesta constituye, como se dijo al principio, un hecho inusitado, más aun si se tiene en cuenta que es una actividad que no persigue fines de lucro y no contó nunca con el apoyo de la cultura oficial. Los encuentros de Poesía Abierta se realizaron ,además de los diez años transitados por El Viejo Almacén , en La Bodega del Café Tortoni , en el Teatro de APTRA , en Biblioteca Nacional, y fue llevada a otros lugares, entre ellos a los presos de la Cárcel de Devoto y Caseros. Hoy la plazoleta del Barrio del Retiro de Santa Rosa de Calamuchita (Córdoba) lleva el nombre de Poesía Abierta y en un monolito de piedra se exhibe un poema de Giribaldi en recuerdo permanente a su fundador.

 

Todo está quieto y todo está en movimiento

 

Finalmente queda hoy por ver si la frase “sin sectarismo, sin egoísmo y sin fines extrapoéticos” que definió el sentido y dirección de Poesía Abierta se mantiene. Creemos, visto desde la ciudad de Buenos Aires, que la situación que define a ésta sociedad no sólo sigue vigente sino que se profundizó. La constatación de este hecho es la experiencia Poesía Abierta convertida en tesis. Define a éste ámbito como un campo de lucha. Volviendo al tema problema que encabeza este artículo. Pueden haber poetas que organizan encuentros para socializar la palabra sin siquiera pensar en poetizar la vida social. Esto no es posible sólo desde una comunidad de poetas . La transformación en una comunidad creadora, en poema vivo y del poema en vida social, necesariamente es tarea de la sociedad y ha de llegar en el momento en que la energía revolucionaria organizada, inicie el camino del asalto al cielo.

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