En las chacras chicas, es peor. Entrevista a un obrero frutícola de Cipolletti, sobre las condiciones laborales

aromo59_entrevistaJulia Egan
Taller de Estudios Sociales – CEICS

¿Cómo es el trabajo en la cosecha de fruta?

La chacra es uno de los trabajos más esclavizantes que hay, al margen de que estés en negro o en blanco, porque la mitad de las chacras está en negro. Lo que se necesita es tener el físico para aguantar el recolector y la escalera, todo junto, a pleno sol con un sueldo que hoy por hoy no llega a 100 pesos el día. Estamos hablando de andar todo el día con 40 kilos encima. Hay que saber manejar una escalera de 12 escalones por el medio de los árboles y el monte, más o menos de 6 metros, hay que mantener el equilibrio y no resbalarse. Podés ser un analfabeto o un universitario, pero lo que tenés que saber es la variedad de la fruta, tratar la fruta, saber cómo es la recolección, cómo volcarla al bin. Cada cosechador baja alrededor de 3 mil kilos de fruta por día, que se corta toda a mano, una por una. Vos tenés que entregar una fruta que no esté golpeada, que no esté maltratada. La manzana, por ejemplo, es una fruta muy  delicada y hay variedades de pera que si uno apenas las aprieta quedan marcadas. Esa es fruta que queda tirada en el suelo y que después la levantan las mujeres para las jugueras y no las podes sumar al bin que es lo que te pagan, aunque vos la hayas cosechado y hayas hecho tu trabajo. Además, a algunos el trabajo les dura 45 días, a otros tres meses. Después en la postemporada trabajamos lo que se le ocurra a las patronales llamarnos, trabajamos tres días por mes, a veces cinco, a veces diez. Acá es terriblemente dura la postemporada.

¿Cuáles son las tareas que se realizan en la poscosecha?

La cosecha empieza el 15 de abril y ahí se para. La planta después queda, está la planta apuntalada que se le pone los puntales para que no se caigan las frutas con el peso de las ramas. Después de que termina la cosecha, se sacan los puntales. Esa es una de las tareas culturales. Después viene la poda que se hace en pleno invierno, acá en el sur tenemos a veces cinco grados bajo cero a la mañana y hay que ir al monte a podar las ramas para que la temporada que viene salgan ramas nuevas. Todo ese trabajo es con temperaturas bajo cero y empieza a mediados de mayo. Hay que sacar todas las ramas secas y quebradas. En general para eso no se contrata golondrinas. Es una tarea muy dura porque se paga muy poco por planta, 80 centavos y en un día se llegan a hacer aproximadamente 150 plantas trabajando de las 7 de la mañana a las 7 de la tarde, pero a veces las condiciones no dan y se hacen menos. Igual, en las plantas más grandes te pagan por día y hacés lo que podés. Después, viene otra tarea que es la quema. Acá, las heladas fuertes terminan a fines de agosto y con la primavera empieza la floración de la planta. Pero, a fines de septiembre y hasta octubre, caen las heladas tardías, que caen sobre la planta en flor. Entonces, hay que hacer la quema, con gomas de auto viejas que se queman con combustible en el monte para que haga humo y se cree un microclima que impida la helada dentro de la chacra. Para eso, el trabajador tiene que quedarse haciendo guardia toda la noche. Si no cae la helada cobra un mínimo que es de 50 pesos y, si cae, 150 pesos. Después en noviembre, diciembre se hace el raleo que es sacar la fruta chiquita de la planta para que después crezca la nueva. En estas tareas se emplean más o menos 4 mil personas del Valle.

¿Cuánto dura la jornada?

La jornada paga es de 8 a 12 y de 15 a 19. Cuando te dan la posibilidad de hacer productividad es de 6 a 20. Siempre se puede parar para comer o tomar agua. Lo manejas como vos querés. Eso te lo tenés que llevar vos. Por lo general, en las chacras hay agua, pero algunas no tienen agua de red y en las que hay, el agua está tibia, no fresca. Cuando trabajas por productividad, eso es libre. Vos trabajás lo que querés, tenés para hacer los bines que quieras: más hacés, más ganas. Ahí no está la presión del capataz; él te controla el bin nada más. El trabajo por productividad depende de cada monte, de cuánta fruta tiene y de qué variedad es. Si es muy frágil, no te dejan hacer muchos bines, porque hay que trabajarla muy despacio para que no se arruine.

¿Cuándo llueven tienen que salir a trabajar?

No, no te obligan a trabajar…pero el día no te lo pagan. No se puede trabajar porque el monte es muy blando, se hace un pantano. Si vos te subís a la escalera, te podes resbalar y lastimar feo.

¿Y hay accidentes o enfermedades comunes de la actividad?

Si, justamente las fracturas por caída de la escalera y los problemas de huesos por el peso que se lleva. Vos ves un obrero a los 20 años en toda su plenitud y a los 45 ya está completamente desgastado físicamente, con problemas de rodillas, columna, muñecas. Y no nos podemos tratar por eso, porque la ART te cubre solamente los accidentes dentro de la chacra y en el camino a tu casa, pero no las enfermedades laborales.

¿Dónde viven los obreros?

El obrero local vive en su casa. Por lo general, en barrio de ocupación. Yo ahora estoy viviendo en una casa que estoy construyendo en La Toma, que es un sector rural de Cipolletti. El 40%-50% son obreros rurales, el otro 40% son obreros de la fruta (se refiere a los trabajadores del empaque). En toda la periferia de las ciudades del valle se vienen haciendo lo que sería villa miseria en Buenos Aires, pero que acá son asentamientos barriales. Son barrios fiscales que le llaman, terrenos fiscales de obreros rurales. Es la única posibilidad que tiene el obrero rural para acceder a una vivienda, ocupar un terreno a la orilla de un canal, a la orilla de algún río, a la orilla de la ruta y transformarlo en un barrio. El Estado hace la vista gorda a todo eso. Después lo que viene temporario en las chacras tienen piezas, así que son por grupo de 4 o 5 obreros y si vienen con la familia también tienen piezas de familia. Entran 8 cosechadores por pieza. En cada alojamiento hacen 2 piezas, como la cuadrilla tiene 16 obreros,  por lo general en cada uno de esos ubican a una cuadrilla. Ahora se podría decir que hay un 70% que tiene condiciones semi dignas, tienen un baño, tienen agua caliente, agua fría, cosa que hace 10 años no pasaba. Son de ladrillo, de chapa, bien revocadita, con piso alisado, por eso te digo semi dignas. Igual viven en hacinamiento pero se puede estar, no te va a llover nada. Después tenés un 30% que llegan de afuera y se arman ranchos alrededor de la chacra.

¿Y esos obreros cómo se arreglan?

Y, esos no tienen nada. Los establecimientos chicos o medianos, en general, no tienen vivienda para su personal. El obrero se arregla como puede: con letrina, con ranchos que hacen de cartonera, con chapa de cartón (donde si llueve se inunda) o piso de tierra: tiran unos catres para poder dormir…un hacinamiento total.

Y a ellos, obviamente, las empresas no le quieren pagar nada extra por lo que implica el tema de la vivienda.

No, nada, nada. Además en los establecimientos chicos se paga sólo por bin y ni siquiera se respeta el precio de convenio, no se paga por día y por destajo como en los establecimientos grandes. Ahí UATRE ni aparece, sólo para hacer otros negociados.

¿Entonces se podría decir que en los establecimientos más grandes se ofrecen mejores condiciones de trabajo?

Sí, además tiene una presión mucho más fuerte porque tiene más obreros y mejor organizados y eso hace una diferencia. Es decir, hay un control social, acá los compañeros dicen “esto se puede hacer, esto no”, a pesar de que el sindicato hace la vista gorda hay un control de los trabajadores. Eso permite que cerca de las ciudades donde están los establecimientos para grandes las cosas estén un poquito mejor.

En este sentido, ¿cuáles son las principales luchas que han llevado adelante y cuál es el papel de UATRE?

Acá el tema fundamental es el salarial y en el único momento en que se tiene fuerza real es al comienzo de la cosecha de la pera Williams, aproximadamente el 10 de enero porque es una pera que se madura en la planta, entonces si no la cosechamos se pudre ahí. Esa la compran mucho los europeos, por lo cual las empresas dependen de esa fruta para planificar las otras cosechas y para no perder el 40% del total de las ganancias. En esa época se paraliza el Valle. La otra lucha es por el cobro del plus por zona desfavorable, que lo tienen que cobrar todos los trabajadores del Río Colorado para el sur, pero ni los obreros rurales ni los del empaque lo cobran.

UATRE estas cosas las tiene que tomar, pero lo hace para descomprimir las luchas. Después las lleva al terreno legal y después a un reclamo legal individual de cada compañero. Acá hubo un impulso muy grande, más de 20 piquetes en pleno invierno, y no hay otra forma de reclamar que no sea cortando rutas. UATRE se puso al frente pero lo llevó al Ministerio de Trabajo hasta que acá se desgastó. Cuando volvieron plantearon que había que levantar la medida.

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