El profundo sur. La lucha de los docentes santacruceños (2004-2008)

en El Aromo nº 47

Por Iván Greppi Seveso – La llegada de Néstor Kirchner al gobierno de Santa Cruz, a principios de los ‘90, dio comienzo a una política de congelamiento salarial hacia los empleados públicos. Uno de los sectores más golpeados fueron los docentes, quienes no percibieron ningún aumento a su salario básico por más de 16 años. Los únicos aumentos otorgados fueron pagos no remunerativos. Al 2006, el salario se componía de un básico de 161, más 80$ anuales por antigüedad, otros $161 por Zona o Ruralidad, $250 de presentismo y $999 entre decretos e incentivos adicionales. Cabe destacar que el presentismo se cobraba sólo si el docente asistía todos los días a clase. Es decir era una suma que no cobraba si se enfermaba o tomaba licencia por maternidad. Constituía un elemento de presión y disciplinamiento político muy importante. De este modo, el salario de bolsillo para un maestro de grado, con 10 años de antigüedad, en el 2006, ascendía a $ 1.652.1 Si bien se trataba de la remuneración más alta de todo el país también lo era la canasta básica: en promedio $ 3.500 mensuales.2 No extraña así, que buena parte de los reclamos docentes pasaran por el básico y por el presentismo.

La chispa inicial: Caleta Olivia (2004)

La lucha por romper el congelamiento salarial comenzó en el 2004.3 La vanguardia se ubicó en Caleta Olivia donde los docentes decidieron no iniciar el ciclo lectivo. El principal reclamo se basaba en la incorporación de $200 al básico, aumento que ya había sido anunciado por el gobernador Acevedo como premio, es decir, como otra suma en negro. Las demandas también incluían un básico igual a la canasta familiar, la derogación de la Ley Federal de Educación, el fin del decreto provincial de Emergencia Económica que hacía catorce años mantenía inmóvil el salario básico de los estatales y la renuncia del gobernador. La huelga no fue declarada por el conjunto del sindicato docente, ADOSAC, entidad gremial dirigida por la Lista Lila en la que Pedro Muñoz (MST) es su principal representante.4

En Caleta el paro se extendió por seis semanas. Durante la tercera se organizaron movilizaciones hacia Río Gallegos. Así, el paro originalmente regional se fue extendiendo: alcanzó un 50% de acatamiento en Las Heras y crecientes niveles de adhesión en Puerto Deseado, Río Turbio y Río Gallegos. Si en marzo se registraban, en Caleta, movilizaciones con 500 personas, hacia el mes de junio marchaban más de 6.000, entre docentes, estatales, petroleros y desocupados, sobre un total de 36.000 pobladores. Allí también se registraron asambleas con 400 docentes, lo que equivale – sospechamos- a la totalidad de los docentes de Caleta (dado que la localidad tiene una matrícula de 2.900 alumnos) y 5% sobre el total de los docentes santacruceños.5 En las otras localidades norteñas las movilizaciones alcanzaron a las 1.500 personas. La cifra resulta más que significativa en tanto estamos hablando de localidades con 9.300 habitantes (Las Heras); 6.600 en Río Turbio y 10.200 en Puerto Deseado. Es decir, en estos casos la lucha docente logró movilizar activamente a entre el 15 y el 22 por ciento de la población. El conflicto llegó en forma tardía y más débil a la Capital: en Río Gallegos las manifestaciones sumaron a 500 personas, de ellas 100, eran docentes de Caleta dispuestos a expandir su lucha.

En Caleta y en toda la región norte se agudizan las contradicciones del sistema capitalista. Como ocurre en tantas provincias, en el interior la carestía de la vida resulta mayor y la desocupación es un seguro de muerte. Es por ello que en esas regiones encontramos que la lucha docente a menudo se articula con otras, como la de los estatales y desocupados. Ilustrativo de esto último resulta el caso de los trabajadores de Termap. Frente a una política de despidos y posterior vaciamiento, los obreros decidieron la toma de la planta, ante la cual la Gendarmería Nacional reprimió violentamente. Por su parte, los trabajadores amenazaron con la destrucción de los medios de producción. Los docentes, ya movilizados previamente, suministraron alimentos durante la toma, formaron un cordón de protección frente a la planta y organizaron numerosos cacerolazos. El apoyo se extendió hasta septiembre del 2004, cuando los desocupados se aseguraron puestos de trabajo en los planes de empleo provincial PRENO y PEC con un salario de $ 700.

De este modo, encontramos en esa región una gran capacidad de articulación con otros sectores en lucha: con los obreros de Termap en Caleta, YCF en Río Turbio y Repsol-YPF en Las Heras. Resulta cierto que, si bien la lucha docente adquirió radicalidad y gran apoyo de la población, no llegó a generalizarse, hecho que le marcó ciertos límites. Sin embargo, la resistencia de Caleta se constituyó en ejemplo para un proceso que sería aun mayor: el del año 2007.

2007: El año que vivimos en lucha

Luego de 16 años de promesas incumplidas y con el apoyo de diversos sectores de la sociedad -padres de alumnos, municipales, petroleros y desocupados- los docentes de toda la provincia decidieron no dar comienzo a clases y plantear un paro de actividades por tiempo indeterminado, a partir del 5 de marzo. El reclamo pretendía romper con el congelamiento del básico. La propuesta era la elevación a $600, con el mantenimiento de los plus en negro que gradualmente debía blanquearse.

En un primer momento, ADOSAC desarrolló el plan de lucha sin fisuras internas. Se adhirió al paro, se instaló una carpa docente frente a la gobernación y se cortó en forma permanente la Ruta 3 con destino a Chile. La contraofensiva K respondió militarizando las escuelas. Los directivos debieron entregar las llaves de las escuelas a la gendarmería con lo que se quería evitar que se hicieran asambleas o festivales, que fueron reprimidos. Pero la movilización se mantuvo y extendió. La tensión llegó a un punto tal que el gobernador Carlos Sancho debió seguir los pasos de su antecesor Acevedo: presentó su renuncia el 24 de abril.

Recién transcurridos 51 días de huelga, el gobierno hizo una propuesta que empezó a quebrar la unidad. Algo similar ya había ocurrido en el 2004 cuando la conducción provincial se inclinó por levantar un paro por 48 hs. frente a la sugerencia del gobierno de realizar un gesto para negociar. Ante la oposición de Caleta que quiso mantener la medida se terminó realizando un paro por 24 hs. En el 2007 el gremio se dividió por la propuesta del gobierno de un aumento de $500 al básico, a partir del 24 de mayo, sin retroactivo. En una asamblea se impuso la propuesta de la dirección (MST) de aceptar el ofrecimiento oficial por 322 votos sobre 199. Así se abrió una nueva fase en la contienda.

Los docentes, junto a otros sectores, decidieron mantener las carpas emplazadas y perseguir a los funcionarios K. De este modo, durante el mes de agosto la Ministra de Desarrollo social, Alicia Kirchner, fue escrachada por una pueblada. Posteriormente, el 18 del mismo mes, ante una situación similar, el ex ministro de gobierno Daniel Varizat -amigo intimo de la familia K- arrolló con su camioneta 4×4 a una multitud, huyendo de los manifestantes que lo escrachaban. Ello dio inició a una segunda serie de paros: 21 y 22 de agosto, 5, 24 y 25 de septiembre. Se reclamaba recuperar los meses de huelga impagos y subir el básico de los $ 500 pesos acordados a $ 1.100.

Ya con las elecciones a cuestas, el gobierno nacional cedió. Así, la mesa de enlace del Ministerio de Trabajo decidió aumentar el básico de $ 600 a $ 884 con la promesa de un aumento del 15% para fin de ese año, el blanqueo del presentismo y el pago de los retroactivos de los meses de huelga. La continuidad de la lucha permitió que el salario básico docente más bajo del territorio nacional se convirtiera en el más alto: $ 944 en marzo de 2008, con una promesa de aumento a $ 1.100 en el transcurso del 2008 que fue luego efectivizada.

2008: Después de las conquistas

La lucha del 2007 trajo importantes mejoras al conjunto de los docentes santacruceños. Por un lado, el incremento del básico, por el otro, la eliminación del presentismo como carga separada del básico y de cobro casi extorsivo. Como dijimos, para cobrar esos $250 -hasta 2007 representaba la mitad del sueldo básico- había que tener asistencia perfecta aún con gripe, fiebre o hepatitis. De ahí, la importancia de este logro. Los frutos obtenidos explican que el inicio del ciclo lectivo fuera “normal”, aunque los docentes se mantuvieron en estado de alerta a la espera de la elevación del básico a $1.100. En ese marco se organizó un paro por 48 hs. para el 29 y 30 de abril. Finalmente, en junio se pagó el aumento, y si bien el gremio se debatió entre profundizar o no a fin de año un plan de lucha, lo cierto es que no encontramos grandes movilizaciones durante el segundo semestre.

Esa calma relativa se alteró en el mes de diciembre cuando con sólo 72hs. de antelación se inició el juicio a Varizat. El hecho tomó por sorpresa, en tanto se esperaba que el juicio se realizara en el 2009. Pero el desconcierto no implicó parálisis. El conjunto de los docentes en asamblea decidió la realización de un paro con movilización para el día 12 de diciembre cuando comenzaba el juicio. Con la experiencia de lucha a cuestas, los docentes organizaron piquetes intentando bloquear el ingreso de los funcionarios al Juzgado de la Cámara Criminal y se enfrentaron a la policía. Así consiguieron ingresar al juicio, que iba a ser a puertas cerradas. El fallo llegó el 29: Varizat fue condenado a tres años de prisión en suspenso. Entonces, si bien el 2008 representó un año de desmovilización en relación al 2007 debido a las conquistas obtenidas en el plano económico, creemos que puede tratarse de una desmovilización relativa. La docencia se organizó rápidamente para garantizar el juicio a Varizat evitando así la impunidad completa.

El gobernador Peralta ya anunció que, en el 2009, llamará a paritarias pero no discutirá incremento salarial. Lo que muestra la ineficacia de la Ley de Paritarias que CTERA publicitó como su gran conquista. Esa probable que este año presenciemos nuevos movimientos huelguísticos porque los docentes de Santa Cruz, como los de otras provincias, no se dejan estafar. Ya han aprendido que la lucha paga.


Notas

1http://www.me.gov.ar/cgecse/santa_ cruz/5_5_2_educacion.pdf
2http://www.agenciawalsh.org/htsrv/trackback.php/768
3Hemos realizado la descripción en base a los datos encontrados en: La Nación, Clarín, Infobae, Tribuna Docente, Alternativa Socialista, Agencia de Noticias Walsh.
4Desde 1997, la Lista Rosa (PO) disputa un lugar en el gremio debido a su importancia en las seccionales del norte así como en Río Gallegos.
5Según los datos oficiales, en Santa Cruz se registran 7.972 docentes: 7.091 estatales y 1.300 privados. Ver: http://www.santacruz.gov.ar/educacion/sitiocee/CEE/cifras.htm

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