El primer Borocotó. Biografía política de Alberto Fernández, 1983-2007

Martín Hermida – El jefe de Gabinete, Alberto Ángel Fernández, es una de las caras más visibles de la burguesía nacional. Muchos medios de comunicación dan cuenta de un personaje cuya única lealtad habría sido con la oscuridad de sus actos. Se preguntan: ¿qué pasó con el “que se vayan todos”?, ¿por qué siguen los mismos? Es más ¿por qué nos muestran personajes tan impresentables? Muy sencillo: lo que para nosotros puede ser “impresentable”, para el capital puede ser una excelente foja de servicios. Muchos han demostrado una trayectoria en la administración del Estado, en los años hegemónicos y en los conflictivos. A continuación, presentaremos un avance de la carrera política del actual y futuro jefe de Gabinete.1 En próximas entregas publicaremos un resumen de una investigación en marcha sobre su conflictiva situación judicial.

Fernández, desde Alfonsín a Menem

A principios de los ‘80, Fernández ingresó a la Fundación para la Democracia en Argentina, dirigida por Eduardo Varela Cid. Luego, comenzó su carrera política con el gobierno de Alfonsín, como director de Sumarios y subdirector General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía. Por alguna razón –como abogado no era ni reconocido ni prestigioso- fue propuesto por el ingeniero Jorge Gándara, secretario del Palacio de Hacienda. Gándara era un ingeniero vinculado a la Unión Obrera Metalúrgica que, durante los ‘90, vendió sus servicios de consultoría a las obras sociales.2

En 1989, Fernández juró como superintendente de Seguros de la Nación, integrando el equipo económico de Miguel Roig y Néstor Rapanelli. Ya con Domingo Cavallo al frente de Economía, en 1991, fue confirmado en su cargo por sugerencia de Horacio Tomás Liendo, su secretario Legal y Técnico. Al mismo tiempo, tejió nuevas relaciones, en particular con Carlos Sánchez, viceministro de Economía de Cavallo. El ascenso de Sánchez lo benefició: su padrino accedió al cargo de secretario de Comercio e Inversiones y, finalmente, fue titular de la Dirección General Impositiva, supliendo a Hugo Gaggero, quien fue involucrado en el escándalo con IBM-Banco Nación. Más tarde, Sánchez dio un paso que marcaría la carrera de Fernández: reemplazó a Rodolfo Frigeri en la presidencia del Banco de la Provincia de Buenos Aires.3

El BaPro

Con su llegada, Sánchez, le abrió las puertas a Fernández, que fue una usina de ideas para nuevas actividades de la entidad bancaria, utilizando el privilegio que el Pacto de San José de Flores (1859) le da a esa entidad.4 A partir de la renuncia de Cavallo, Fernández pegó un giro a su carrera, apartándose del menemismo. En 1996, desde el Banco Provincia desarrolló para Duhalde un grupo de empresas estatales que se denominó Grupo Bapro, porque todas las entidades tenían como accionista y gerenciador al Banco de la Provincia de Buenos Aires.5

Provincia Seguros había iniciado sus actividades en 1993, a partir de la reorganización de la Sección Seguros de la Caja de Jubilaciones, Subsidios y Pensiones del Personal del Banco de la Provincia de Buenos Aires, cuyos antecedentes se remontaban a 1961. A la vez, el Bapro incursionó desde 1992 en el mercado de administradoras de fondos de jubilación y pensión asociándose al Grupo Santander en Orígenes AFJP, hoy del Banco Río.6

A Duhalde le interesaba el modelo porque levantaba la bandera de la no privatización y podía asignar negocios en forma que algunos califican de discrecional. Así, Fernández fue vicepresidente del Grupo Bapro entre 1996 y 2000, presidente de Gerenciar S.A., de Génesis Seguros de Retiro y de Provincia Salud.7

El grupo realizó, por entonces, muchas operaciones inmobiliarias de Gerenciar: desde la compra de inmuebles propiedad de Gatic S.A., ubicados sobre la porteña avenida Santa Fe, por la suma de US$ 4,5 millones, en junio de 1996; a la compra del emblemático inmueble en el partido de Florencio Varela, (Pcia. de Bs. As.), “la rotonda de Alpargatas”, propiedad de Alpargatas Calzados SA, en US$ 10,0 millones. Ninguna de esas operaciones sumó valor al Bapro que, es necesario recordarlo, terminó necesitado de un rescate multimillonario que realizaron los contribuyentes bonaerenses.8

Durante las gestiones justicialistas de Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf, la entidad estatal bonaerense habría otorgado cerca de 22.600 créditos por el equivalente a US$ 2.400 millones, de los cuales la mayoría se habrían pesificado en la devaluación asimétrica que Duhalde envió al Congreso y éste sancionó en febrero de 2002. De esos $ 2.400 millones, $ 1.850 millones (es decir el 75%) tienen alta probabilidad de incobrabilidad o son 100% incobrables. Además, se concentran en pocos grupos económicos, que habrían sido beneficiados con moras encubiertas por las autoridades de la entidad, en contra de las normas del Banco Central. Esta política buscó evitar la quiebra de empresas cercanas al gobierno.9

Las cuestionadas operaciones estarían involucrando a importantes grupos económicos, entre los que se destacan Gualtieri Construcciones (hoy en convocatoria de acreedores), Show Center, (Maccarone), Tren de la Costa (Soldati) y la empresa CCI, constructora y concesionaria de autopistas por peaje. Según Página 12, más de $ 500 millones podrían haber sido otorgados irregularmente y sin contar con avales suficientes.10 Esta situación dejó en cesación de pagos al Provincia, imposibilitado de devolver sus depósitos, y lo transformó en un necesitado de “corralito” y “corralón”.11

Bapro Seguros tenía una relación patagónica importante: Vanguardia Compañía Argentina de Seguros S.A., que presidía Juan Carlos Lagar, con sede legal en Ameghino 642, Río Grande, provincia de Tierra del Fuego (Lagar fue conocido de los apodados “pingüinos”). En el mercado asegurador siempre se ha considerado irreparable la documentación perdida en cierto siniestro que ocurrió en la sede austral de Vanguardia, compañía que luego solicitó su autoliquidación.12

¿Qué ocurre hoy? El Banco Provincia buscar ceder a un fideicomiso casi $ 6.000 millones en bonos para cumplir con las normas del Banco Central. Para ello, se requiere que la Provincia de Buenos Aires tome un crédito con un organismo multilateral y destine esos fondos al fideicomiso.13 Nuevamente, la población de la Provincia de Buenos Aires terminará pagando por las deudas ajenas.

El tesorero

En 1998, Duhalde lo puso a cargo de la administración financiera de su campaña presidencial. Mientras Fernández gestionaba las finanzas de la fórmula Duhalde- Ortega, se produjeron los gravísimos hechos que investigó la Procuración de México como “Caso Inversiones del Sur”: el ingreso del cártel de Juárez a la provincia de Buenos Aires, a través de Mercado Abierto Bank, de Aldo Ducler, muy cercano a “Palito” Ortega. Documentos secuestrados a narcotraficantes mencionaron la donación de US$ 1 millón a la campaña de Duhalde Presidente.14 Por otra parte, se sospechó el aporte de Gualtieri, mayor contratista de obras públicas en la provincia y deudor incobrable consuetudinario de los bancos oficiales, a la Fundación Duhalde Presidente. De esa etapa duhaldista, Fernández arrastra la relación con Kirchner, Eduardo Valdéz, Julio Bárbaro, Esteban Righi, Carlos Tomada, Ignacio Chojo Ortíz, y algunos otros que, en octubre de 1998, fundaron el Grupo Calafate.15

Posteriormente, Duhalde le encomendó pactar con Cavallo el respaldo a la candidatura de Carlos Ruckauf en la provincia. El resultado del acuerdo fue que a Carlos Sánchez lo reemplazó otro ex colaborador de Cavallo: Ricardo Gutiérrez, quien había sido director designado por Carlos Menem de Papel Prensa, controlado por Grupo Clarín, lo que permitió el ingreso del Grupo Bapro a Prima, la empresa informática de este medio. En el “sistema Bapro” también estaban Alberto Abad y Alberto Iribarne, que junto con nuestro protagonista resultan funcionarios clave en el poder K.16

En el año 2000, Fernández fue elegido legislador de la Ciudad de Buenos Aires, integrando la lista sábana del partido Acción por la República, que conducía Cavallo, y tuvo una alianza transitoria con Nueva Dirigencia, de Gustavo Béliz, llamada Encuentro por la Ciudad. En la lista figuraba la videlista Elena Cruz. De hecho, a ella le correspondía asumir en la banca que dejó vacante el mismísimo Alberto.17

La etapa kirchnerista

Ante la derrota de Duhalde y con Cavallo en caída, Fernández estrechó su relación con Néstor Kirchner, un gobernador que parecía capaz de financiar proyectos con las regalías petroleras. Fernández, entonces, volvió a poner en marcha sus servicios y ofició de cajero en la campaña presidencial pingüina de 2003, cuya financiación dio pie a varias causas en las que Alberto estaría involucrado. Al inicio de su gestión, Kirchner hizo creer que modificaría la situación de los jueces federales, iniciando la desmenemización de la justicia. Así, su ministro de Justicia, Gustavo Béliz, propuso que los jueces ordinarios pudiesen decidir sobre asuntos federales para desplazar a aquellos de la servilleta famosa que Carlos Corach le obsequió a Domingo Cavallo, con los nombres de los jueces que respondían a Menem. Para ello se avanzó con el nombramiento de los fiscales llamados “Centauros” (Quantín, Lanusse y Campagnoli).

En 2005, el entonces diputado nacional por el socialismo, Jorge Rivas, presentó una denuncia ante la Justicia en la que se investiga si el Gobierno entregó electrodomésticos a vecinos del conurbano bonaerense a cambio de votos para las elecciones legislativas de 2005. Además de una presunta malversación de fondos, está el delito por cohecho, reprimido con una pena de prisión de uno a seis años e inhabilitación perpetua para ejercer la función pública. En la denuncia, están acusados también Néstor Kirchner y su hermana. Sin embargo, Alberto Fernández convocó al mismísimo Rivas para que sea su Viceministro de Gabinete. Como el “socialista” aceptó, ahora acusador y acusado conviven en oficinas contiguas.18

No obstante, la causa aún sigue abierta en la Justicia y está a cargo del juez federal Rodolfo Canicoba Corral. En el próximo número de El Aromo haremos una investigación más exhaustiva de ésta y otras causas, si es que la continuidad del kirchnerismo y de su ministro estrella, resentido puntero fracasado en Córdoba y en Capital, nos lo permiten.


Notas

1La información fue obtenida de: http://www. quenoserepita.com.ar/quien_es_quien_alberto_ fernandez, http://www.bolinfodecarlos. com.ar/alberto_fernandez.htm, revistas Noticias y Veintitrés, y los diarios La Nación, Clarín y Página /12.
2www.bolinfodecarlos.com.ar/alberto_fernandez.htm
3www.pca.org.ar/Numerosanteriores/705/QUIEN%20ES%20ALBERTO%20FERNDEZ.htm
4El artículo 7º del Pacto de San José de Flores dictamina que no es procedente gravar las utilidades, los dividendos normales y de liquidación de las acciones y los intereses de los bonos hipotecarios del Banco de la Provincia de Buenos Aires, por cuanto aquél no está sujeto a los impuestos nacionales.
5www.bolinfodecarlos.com.ar/alberto_fernandez.htm
6Idem
7www.egobierno.gov.ar/municipios/ver.asp?MID=5&Tipo=Autoridad&Id=46
8www.bolinfodecarlos.com.ar/alberto_fernandez.htm
9La afirmación forma parte de la investigación realizada por la comisión bicameral de la Legislatura bonaerense creada para investigar la procedencia de los 1.800 millones de pesos de deuda del Bapro, acumulada entre 1991 y 1999 durante las dos gobernaciones del ex presidente Eduardo Duhalde. Véase también www.bolinfodecarlos.com.ar/alberto_fernandez.htm
10Véase http://www.pagina12.com.ar/imprimir/ diario/suplementos/cash/17-2576-2006-08-20.html.
11Idem
12Idem
13www.quenoserepita.com.ar/quien_es_quien_alberto_fernandez
14Sobre los aportes privados, Fernández se defendió: “No estoy en condiciones de decirlo porque la ley lo prohíbe, pero básicamente fueron las grandes empresas” (revista Trespuntos nº192, 1 de marzo de 2001). Por su parte, el periodista argentino-estadounidense Andrés Oppenheimer escribió, en su libro sobre la corrupción y el lavado de dinero en Latinoamérica: “(…) el director de la Fundación Duhalde-Presidente, Alberto Fernández, me confirmó que Ducler era un tipo muy cercano a Palito, el número dos de su equipo económico y uno de los recaudadores de la campaña, antes que se uniera con la campaña de Duhalde. Es probable que Ducler hubiera recaudado fondos para Ortega a través de la Fundación Sudamericana”.
15www.bolinfodecarlos.com.ar/alberto_fernandez.htm
16Idem
17Véase Clarín, 27/05/2003.
18www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/politica/nota.asp?nota_id=929889

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