El presupuesto del CONICET y la profundización del ajuste

1477007w280Desde comienzos de año los trabajadores del CONICET venimos movilizándonos por distintos reclamos. En febrero el problema era de qué manera nos alcanzaría el ajuste que se estaba produciendo en distintas reparticiones del Estado. Los administrativos con contratos precarios habían renovado solo por tres meses y su continuidad laboral debía ser decidida por el Ministerio de Modernización. A esto se sumaba la incertidumbre respecto a los Ingresos a Carrera y las becas concursadas en 2015. Al poco tiempo, saltó el primer indicio de que los temores no eran infundados: los retrasos injustificados en las altas de ingresantes con concursos ganados en 2014. Luego fueron los retrasos en la prórrogas de las becas posdoctorales de los ingresantes, en el pago de los PIP y las becas para estadías en el exterior. Se hacía evidente la existencia de un problema que Razón y Revolución denunció desde el principio: el presupuesto del CONICET no alcanzaba para afrontar los gastos corrientes y los compromisos asumidos. Frente a esto, el directorio del organismo solo atinó a tapar baches: la plata que utilizaban para solucionar los problemas que denunciábamos públicamente, terminaba faltando en otro lado. Desde hace un mes, las autoridades comenzaron a hacer público el problema presupuestario. En varias entrevistas, el presidente del CONICET reconoció que todos los conflictos se debían a que el presupuesto no alcanzaba e hizo pública la solicitud al Ministerio de Hacienda de una ampliación presupuestaria. Una integrante del directorio, Dora Barrancos, llegó a reconocer en una charla pública que las finanzas del organismo apenas permitían pagar los sueldos. Incluso el Ministro de Ciencia y Técnica, Lino Barañao, salió a hablar públicamente del presupuesto del CONICET, echándole la culpa de los problemas a Cristina y Kicillof, que no otorgaron los recursos para financiar la jerarquización salarial que se concedió a fin de año. También celebró que el gobierno nacional le haya otorgado una partida presupuestaria adicional de 420 millones de pesos para afrontar los compromisos asumidos. Sin embargo, información que ha trascendido en las últimas horas indica que la situación no se ha modificado sustancialmente. El presupuesto sigue sin alcanzar, el CONICET sigue tapando baches y la plata que aparece para pagar algún compromiso termina faltando en otro lado.

La plata no alcanza           

El miércoles 27/4 Lino Barañao recibió a una delegación de investigadores del CONICET integrada por Alberto Kornblihtt, Noé Jitrik y Hugo Aimar entre otros, que llevó una serie de reclamos. Como se desprende del informe que difundieron los asistentes[i], la situación en el CONICET es grave y va a empeorar. En primer lugar, se pidió recomposición salarial de emergencia para becarios e investigadores destinada a paliar los aumentos de precios de los últimos meses. Argumentaron que la situación de los becarios era particularmente acuciante, ya que evidentemente los estipendios que hoy rozan los 11.000 pesos alcanzan para poco y nada. Barañao rechazó el pedido argumentando que no podía exigir más presupuesto cuando todas las reparticiones del Estado vienen achicando sus gastos, y que la recomposición debía esperar a las paritarias de junio. Habrá que ajustar el cinturón… También se pidió una recomposición presupuestaria para los subsidios, para afrontar los mayores costos de los insumos (en particular los importados) encarecidos por la devaluación. El ministro dijo que estaba previsto un incremento del 17%, que los presentes (y el propio Barañao) consideraron insuficiente. Sin embargo, Barañao se excusó diciendo que el presupuesto del CONICET no permitía incrementos mayores. También reconoció que algunas convocatorias para subsidios, como los PIP, vienen retrasadas y se comprometió a normalizar la situación. A su vez, se reclamó por la situación de las Unidades Ejecutoras, en donde hay retrasos en la ejecución de las partidas para gastos corrientes y la plata no alcanza para pagar los tarifazos de los últimos meses. Barañao reconoció (otra vez) la situación, lo adjudicó a los problemas presupuestarios que ya son de público conocimiento y se comprometió a regularizar los pagos y dar un aumento para cubrir los aumentos en los servicios, mientras gestiona una “tarifa social” para universidades e institutos CONICET. Es decir, seguimos tapando baches y mientras tanto, se degradan mes a mes las condiciones de trabajo de los científicos en la Argentina.

Se vienen nuevos despidos

Sin embargo, lo más preocupante surgió las novedades que Barañao comunicó respecto a los ingresos y la convocatoria a becas de este año. El Ingreso a la Carrera de Investigador Científico del CONICET (CIC) es el momento en que los becarios acceden a continuar la tarea que vienen desarrollando como investigadores de planta del instituto. Como hemos denunciado, desde hace por lo menos 5 años es el mecanismo por el cual el CONICET expulsa investigadores precarios (becarios), dado que los cupos para ingreso a carrera son muy inferiores a la cantidad de investigadores que culminan sus becas. Se trata, lisa y llanamente, de despidos encubiertos. Según anunció Barañao este año habrá un recorte en los ingresos del 28% en relación a los del año anterior. Se pasará de 830 ingresos que hubo en 2015 a 600. Barañao argumentó que los ingresos de 2015 fueron “excepcionales” y que con los 600 de este año solo se estaría volviendo a los “números históricos”. Esto es lisa y llanamente una mentira: en 2014 hubo algo más de 700 ingresos, en 2013 650 y en 2012 600. Es decir, una tendencia al aumento que acompaña la mayor cantidad de becas finalizadas. Si los ingresos vienen aumentando, es porque las becas finalizadas también. Este año, con un mayor número de becas finalizadas, habrá un 28% menos de ingresos: la política de despidos encubiertos, una de las formas del ajuste que comenzó en 2011, se profundizará.

Lo mismo sucede con las becas. Aunque Barañao señaló que este año la cantidad de becas será similar a la de 2015, precisó algunos puntos sobre la incidencia de las Ideas Proyecto que implican un recorte. Como hemos señalado, las IP son proyectos presentados por los institutos de CONICET que tendrán prioridad en la asignación de becas. Esto implica un recorte sobre las becas de “temas libres”, a las que cualquiera se puede presentar sin tener que adscribir a un proyecto de un instituto CONICET. Esto implica una regimentación sobre los ingresos al CONICET, en el que las camarillas que dominan los institutos más importantes irán ganando espacio en la selección de los becarios e investigadores. Barañao estimó que este año se asignarán 300 becas a las IP: un 10% del número total de becas, que quedarán bajo el control de los institutos en detrimento de quienes se presenten por fuera de estas estructuras de poder académico. Aunque lo quieran camuflar, el ajuste se profundiza en CONICET.

Nuestra lucha

Desde principios de año dimos batalla contra la profundización del ajuste y tuvimos algunos éxitos. La movilización de los ingresantes CIC ha conseguido evitar que estos compañeros se conviertan en una variable de ajuste. Primero conseguimos que el CONICET se comprometa públicamente a conceder los ingresos 2015. Luego conseguimos que se regularice la situación de los ingresantes 2014 y que salgan las prórrogas de las becas posdoctorales. Finalmente, logramos evitar que nuestras designaciones sean remitidas al Ministerio de Modernización para su aprobación. Como comunicó Barañao a la delegación que se reunió con él este miércoles, hizo un pedido para exceptuar a los CIC de la revisión de Modernización. Es indudable que la denuncia pública que hicimos desde JCP influyó en la “consideración” que tuvo el ministro. Hace dos semanas se designó a una primera tanda de ingresantes y ya está lista una segunda tanda que, si no salta un nuevo problema presupuestario, será designada en mayo. Es claro que la lucha y la organización es la mejor arma para derrotar el ajuste en marcha.

Sin embargo, es preocupante que Barañao no convoque a una reunión a quienes encabezamos la lucha por el ajuste. Que en lugar llamar a JCP, se reúna con un grupo de figurones que presentan reclamos en nombre de investigadores y becarios sin haber recibido ningún mandato para ello. El rol de JCP se desdibuja porque las autoridades nos ningunean. Y se va a desdibujar aún más si pasan las reformas que tienden a regimentar el sistema de ingresos, las IP, ya que cada vez van a ser menos los becarios que no dependan de esas camarillas que se arrogan nuestra representación, y que estén dispuestos a organizarse de forma independiente en JCP. Por eso hoy más que nunca es necesario dar un paso adelante, constituyendo un Sindicato Nacional de Investigadores que asuma la representación e impulse los reclamos de todos los trabajadores científicos en la Argentina.

-Basta de ajuste: ampliación del presupuesto de CyT.

-Basta de despidos: ingreso a carrera de todos los becarios.

-Recomposición salarial inmediata.

-Ninguna reducción en las becas para “temas libres”, basta de becas para las camarillas. Convocatoria abierta de Ideas Proyecto para todos los institutos e investigadores. Presupuesto independiente para su implementación.

-Por un Sindicato Nacional de Investigadores.

Razón y Revolución

[i]El informe que difundieron los asistentes de la reunión puede verse aquí: https://www.youtube.com/watch?v=pIYVfdq0_Jc

 

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