El patio trasero: Corea del Norte y el avance de la conflictividad mundial.

China necesita al régimen de Kim para no tener a Estados Unidos en su frontera y como un reservorio más de mano de obra barata. Sin embargo, no puede sostener a su aliado a cualquier precio. En cuanto las vías de contrabando se cierren, deberá elegir entre desenvainar la espada o ser un testigo privilegiado de un derrumbe que puede sacudir a todo el continente.

Nadia Bustos

Grupo de Análisis Internacional-CEICS


En el último tiempo, las pruebas de misiles balísticos norcoreanos despertaron la alarma a nivel mundial. En septiembre de este año, el régimen afirmó haber detonado una bomba de hidrógeno, capaz de adaptarse a la cabeza de un misil balístico intercontinental. Este tipo de explosivos representa hoy el punto más alto dentro de la carrera armamentística, pues posee una fuerza entre cien y mil veces mayor que una de fisión nuclear. A esto se suma la capacidad de dispararlo con un misil intercontinental. Esto es, un proyectil capaz de recorrer casi 5.500km.

La maniobra desató la condena mundial, pero el más preocupado fue Estados Unidos. Para el Gobierno norteamericano, no se trata solo de un posible ataque a sus aliados como Corea del Sur o Japón. Es también un peligro para una de sus bases militares más importantes de Asia, ubicada en la isla de Guam. La misma cuenta con una base aérea y una marítima y, desde 2013, con un sistema antimisiles THAAD, que permite interceptar proyectiles en su última fase de vuelo.

El régimen norcoreano afirma que las pruebas de misiles son una respuesta a las maniobras militares de su vecina. A su vez, Corea del Sur se prepara, con asistencia estadounidense, ante una ofensiva del norte. Cada uno pertrecha su posición mientras observan las maniobras del otro. Sin embargo, las raíces del conflicto no se encuentran únicamente en los dos pequeños estados asiáticos.

¿Socialismo norcoreano?

El fin de la Segunda Guerra Mundial marcó la derrota japonesa y también el fin de la ocupación en territorio coreano. El vacío de poder inició un período de luchas internas entre distintos grupos nacionalistas. En este contexto, el Ejército Rojo invadió la Península y logró controlar varias regiones. Ante esta situación, el gobierno estadounidense propuso a Stalin dividir el territorio en dos áreas de influencia a partir del Paralelo 38. El norte seguiría bajo control de la URSS, mientras que Estados Unidos se ocuparía del sur. La guerra de Corea terminó de consolidar la división.
En el norte se estableció, bajo el ala del PC, la República Democrática de Corea, liderada por Kim II-Sung. Hacia 1954, la economía norcoreana estaba centralizada casi en su totalidad. El Estado se encargó de llevar adelante la colectivización de las tierras y un plan para desarrollar la industria pesada, como el hierro y el acero.
El crecimiento económico fue rápido, fundamentalmente por la ayuda de la URSS y, en menor medida, China. En efecto, la URSS fue el principal socio comercial y proveedor de combustible y asistencia militar: Entre 1948 y 1984, envió a Corea del Norte más de 2,2 mil millones en concepto de ayuda y crédito. El envío de dinero comenzó a disminuir en 1986, hasta ser casi nulo al final de la década.
La caída de la URSS dejó muy golpeada la economía norcoreana y obligó al gobierno de Kim a buscar nuevos aliados. Fue así que la alianza con China pasó a un primer plano. En 1993, el 72%  de las importaciones de comida y el 75% del combustible era proveído por el gigante asiático. Las importaciones Chinas alcanzaron el valor máximo de 500 millones de dólares en 1994 y luego se redujeron hacia el final de la década. Sin embargo, el comercio repuntó a partir del año 2000 y no ha cesado de crecer desde entonces. El punto más alto lo encontramos en 2013, con 3,6 mil millones de importaciones desde China. Las más importantes son equipamiento electrónico, alimentos, vehículos, plásticos, combustible, hierro, acero, como también elementos para la producción nuclear. Las exportaciones también encontraron su punto más alto en 2013, alcanzando los 2,9 mil millones. Entre ellas se encuentran indumentaria, pescado, componentes eléctricos, carbón, sal, azufre y cemento.

Luego de China, el destino de las exportaciones de Corea del Norte en orden de importancia son India, Pakistán y Burkina Faso. En el caso de las importaciones, luego de China aparece India, Rusia, Tailandia y Filipinas.

El desarrollo del programa nuclear le valió a Corea del Norte diversas sanciones que pusieron en jaque su economía. Las sanciones, provenientes de Estados Unidos, la ONU y la Unión Europea implicaron un embargo al comercio de armas (incluyendo las de destrucción masiva), congelamiento de fondos, carbón, combustible, hierro, plomo y mariscos. Sin embargo, el principal problema de las sanciones es su implementación. El carbón, por ejemplo, es uno de los principales recursos energéticos del país y su exportación representa un sustancial ingreso para el Estado norcoreano. El principal destinatario es China y la disminución de sus compras, producto del embargo, llevó al régimen a venderles a otros países, como Malasia y Vietnam. Otra de las formas que tenía el régimen norcoreano de saltarse las sanciones era ofrecer mano de obra barata para la instalación de capitales en el país y luego sacar la producción vía China. En el caso de la ropa por ejemplo, las etiquetas dicen “Hecho en China”, pero en realidad fueron producidos en Corea del Norte.

Dentro del régimen conviven capitales estatales, privados y mixtos. Hoy en día, Corea del Norte es un estado capitalista plenamente desarrollado. El sostenimiento del mismo personal político en la conducción estatal -Kim gobernó hasta su muerte y luego fue sucedido por su hijo, sin mediar elección alguna- permite mantener el control político por parte de la burocracia (como en China o en Cuba). En este mapa, China es un aliado vital para el sostén del régimen. Si observamos el comercio, éste se incrementa a pesar de las sanciones. Esto permite incrementar la dependencia de Corea del Norte frente a China.

Made in China

En este punto es necesario preguntarse cómo es posible que el Estado norcoreano haya llevado adelante tales avances nucleares con una economía débil. La industria nuclear norcoreana comenzó sus primeros pasos en 1962, con diferentes investigaciones sobre combustible nuclear. Ese año se estableció un complejo de investigación de energía atómica a gran escala en la localidad de Yongbyon, a partir de los conocimientos técnicos proveídos por la URSS. Sin embargo, el programa de armas nucleares aparece recién en 1980, cuando el gobierno norcoreano comenzó a operar instalaciones para la fabricación y conversión de uranio.

Luego de la caída de la URSS, la información sobre el desarrollo nuclear de Corea del Norte era escasa y dependía fundamentalmente de filtraciones o espionaje. Se estima que, desde 1998, Irán colaboró en esta área. También Pakistán: en 2004, fue arrestado un importante científico nuclear pakistaní, que transfirió tecnología nuclear a Corea del Norte y varios países más. En 2016, un reporte de la ONU acusó a un instituto indio de tecnología de proveer entrenamiento en materia de energía nuclear. Al día de hoy, los datos comerciales muestran que los principales proveedores de los elementos para la producción nuclear del régimen norcoreano son China y Rusia.

El régimen sostiene que las pruebas son una consecuencia de las maniobras militares llevadas adelante por Corea del Sur con asistencia estadounidense. Estas maniobras se reanudaron en 1993 y, desde entonces, se realizan de forma permanente cada año. En 2017 se llevaron adelante en el mes agosto. Participaron unos 50.000 soldados surcoreanos y unos 17.500 estadounidenses, una cifra algo menor a la del año anterior, producto de la reducción de efectivos norteamericanos. Los ejercicios se basan en una simulación de una posible respuesta a una invasión del Sur por parte del Norte.

Corea del Norte respondió casi a todos los ejercicios con pruebas de misiles balísticos.

Las pruebas iniciaron en 2003, con tres ejercicios ese mismo año. Si bien se llevan adelante año tras año, los más importantes fueron las de 2006 con siete pruebas en total, 2009 con quince, 2014 y 2015 con dieciocho respectivamente, y 2016 con veintidós pruebas en total. Esto es una muestra de que el conflicto en lugar de resolverse, se ha agravado.

Si observamos las pruebas nucleares, la situación es similar. La primera prueba nuclear fue en octubre de 2006 y le siguieron mayo de 2009, febrero de 2013. En 2016 se llevaron adelante dos pruebas, mientras que en lo que va de este año, se estima que ya lleva realizadas un total de seis.

Perspectivas

La restauración capitalista Corea del Norte lejos de hacer avanzar a la clase obrera, la sumergió en un importante retroceso. Hoy por hoy, el país no es más que una factoría China: parte de los ingresos estatales provienen del comercio con ese país, como también el combustible necesario para el funcionamiento de las industrias y parte del financiamiento a su industria nuclear. Entonces, no estamos frente a una “diplomacia de extorsión” o, como señaló Trump, ante “rocket man”, sino de cara a un enfrentamiento entre dos potencias. Las sanciones son una forma de atacar la economía del gigante asiático (China, obvio). Estados Unidos, quiere disolver el control político de Corea del Norte para evitar la alianza con China, poder intervenir y para que los capitales surcoreanos puedan ingresar sin problemas.

China, por su parte, necesita al régimen de Kim para no tener a Estados Unidos en su frontera y como un reservorio más a mano de obra barata. Sin embargo, no puede sostener a su aliado a cualquier precio. Por este motivo votó a favor de las sanciones en el Consejo de Seguridad. No puede declarar un enfrentamiento tan abierto con Estados Unidos. Mientras, pueda seguir eludiendo el bloqueo, todo se mantendrá así. En cuanto las vías de contrabando se cierren, deberá elegir entre desenvainar la espada (y provocar un conflicto mundial) o ser un testigo privilegiado de un derrumbe político y social que puede sacudir a todo el continente.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *