El kirchnerismo sigue reprimiendo: Insfrán contra los trabajadores de Ingeniero Juárez

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En el Congreso, en Santa Cruz y ahora (nuevamente) en Formosa. El macrismo y el kirchnerismo no solo firman alianzas presupuestarias en contra de los trabajadores. También los apalean al unísono. 
A 12 días de la última represión contra los habitantes del barrio 50 Viviendas, en Ingeniero Juárez, la policía de Insfrán volvió a la carga ayer a la noche, dejando por lo menos a cuatro mujeres y varios chicos menores de edad con heridas de diversa gravedad. Facundo Agüero, de solo 13 años, fue baleado en la cabeza. Su familia logró sortear el cerco policial que mantiene sitiado al barrio y ahora está internado en el hospital de Juárez. Hace un mes, La Cámpora había sacado una declaración pública en favor del gobernador. 
El barrio 50 viviendas, el Barrio Obrero y el Barrio Viejo, fueron militarizados desde principios de año, con presencia de agentes policiales en todos sus accesos. El núcleo del asunto está dado por la disputa que mantienen los pobladores con el gobierno municipal y provincial por los terrenos que habitan. El barrio se asienta sobre tierras comunitarias. Hasta hace 10 años atrás, allí funcionaba el Instituto de Comunidades Aborígenes (ICA), la entidad encargada de las políticas estatales destinadas a los “pueblos originarios” de la provincia. En ese entonces, se decidió el traslado de este organismo a Formosa capital y el gobierno inició la construcción de viviendas sociales en ese predio, con la intención de destinarlas a empleados municipales y miembros de las fuerzas de seguridad. Antes de que eso finalmente ocurriese, los pobladores del barrio que se consideran “wichis” los tomaron para acceder a eso que necesitaban: viviendas. Desde entonces, viven allí con todos los servicios básicos bloqueados y el constante hostigamiento de las fuerzas represivas.En esta situación, todos quedan desamparados. Los trabajadores estatales que iban a recibir las viviendas y los trabajadores del barrio (“wichis”) que viven en lugares sin terminar y sin servicios. En lugar de construir viviendas para todos y solucionar el problema, el gobierno se dedica a atacar a población completamente desposeída. 
Por momentos, se intentó hacer pasar al asunto como un enfrentamiento entre “wichis” y “criollos”, cuando este tironeo no más que la forma que toma la incapacidad del gobierno de garantizar a toda la población algo tan elemental como un techo. Como no puede dar una solución real, enfrenta a unos contra otros aunque sean lo mismo: obreros desposeídos. Lo que unos y otros deben hacer es juntar la suficiente fuerza para tomar el problema en sus manos, realizar un listado de necesidades comunes y exigir que el Estado construya lo que tenga que construir, controlado por los propios pobladores obreros. Y que ninguno quede afuera. Esa comunión incluso dificultaría la represión del gobierno kirchnerista, ya que serían los propios policías los interesados en alcanzar una vivienda. 
Durante estos dos años, la izquierda ha estado justificando la unidad con el kirchnerismo en un “frente antimacri”. Este es el resultado. Esto son los que se suponen “aliados”. Unos asesinos. Llamamos a todas las fuerzas de izquierda a sostener sus principios de clase y abandonar al “frente único” que han venido sosteniendo con verdaderos represores de la clase obrera.

Retiro inmediato de las fuerzas policiales del Barrio 50 Viviendas
Castigo a las responsables políticos y materiales de la militarización y hostigamiento a su población
Por un plan estatal de viviendas públicas organizado por los trabajadores
Por una Asamblea Regional de Trabajadores Ocupados y Desocupados

Razón y Revolución

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