El Campo [Mural Móvil]. Extracto de la presentación del mural

noe1 Extracto de la presentación del mural con la presencia de Luis Felipe Noé  (artista plástico), Maximiliano Vega y Diana Mejillones (muralistas de  Razón y Revolución) en Liberarte (Corrientes1555), martes 1° de  setiembre de 2009

 Maximiliano Vega: Bueno, gracias por estar acá, gracias a Noé por la  presencia. Comento brevemente de modo general, en qué se enmarca este  primer mural móvil de Razón y Revolución. Nosotros pertenecemos a  esta organización con la compañera Diana y dentro de la organización  tenemos un frente de muralistas que ya ha realizado otros murales dentro de la estructura tradicional de mural sobre pared. Pero, a raíz de una investigación que realizamos sobre la obra de Antonio Berni, decidimos detenernos en la idea de mural móvil. Por otro lado, cuando surge el conflicto del campo, surge la idea de reinterpretar la obra Chacareros, y elaborar una herramienta plástica que sea capaz de interpelar ese conflicto. Así es que tomamos esta idea de Berni, vertida en la década de 1930 en una discusión con Siqueiros sobre el problema de la muralística. Siqueiros plantea el muralismo tradicional como la única herramienta revolucionaria, ante lo cual Berni contrapone la idea del mural móvil ya que le señala a Siqueiros que él no tiene en cuenta la situación objetiva de cada lugar. En ese momento la Argentina estaba bajo la dictadura de Justo y no tenía las paredes a disposición como para poder pintar. Entonces, propone la idea del mural transportable. ¿Por qué nosotros la tomamos? Porque si bien, como comenté anteriormente, nosotros ya teníamos realizados otros murales sobre pared (bajo la dirección de Nancy Sartelli), como en la Estación Once, donde todavía puede verse el mural de Cromañón o el de la Universidad de Lujan, entre otros, nos pareció apropiada la cualidad de un mural móvil de poder mostrarse en varios lados, estar más en contacto con la gente, acompañar marchas, piquetes, y otras actividades en distintos lugares. De hecho este mural ya fue presentado en varias oportunidades en Plaza de Mayo, en la marcha del 1º de mayo, en la del 20 de diciembre, también en Avellaneda en la marcha del 26 de junio y la reacción de la gente realmente fue muy buena.

Luis Felipe Noé: Bueno, salvado que mi postura tanto política como estética no es exactamente la misma que la de ustedes, también yo tengo que aclarar, así como yo pregunté por qué me invitaron, tengo que aclarar por qué yo acepté estar aquí. Y porque creo en el quehacer, creo en la lucha en todo sentido, creo en que el tiempo es inmóvil permanentemente, creo en el quehacer como eso mismo: qué hacer; proyección hacia el futuro. Y hay muchos quehaceres, y creo en los muchos quehaceres que se cruzan. Y creo en aquellos que se mueven por una militancia (un poco ideal) de mover masas. Pero en realidad, uno mueve conciencias si es posible y si no es posible, aquí estamos, conversando. Nunca he creído en un orden estable sino en un orden en estado de revelación. “Revelación” en todos los sentidos de la palabra: de rebeldía y de revelar algo nuevo. En ese sentido yo estoy aquí porque la propuesta de ellos es de mover cosas y en eso estoy. Yo tengo otros planteos estéticos, tengo otros planteos políticos más o menos, porque (si quieren saber detalles de mi posición política, yo en la elección voté por Pino Solanas), pero son opciones que uno hace políticamente. Pero creo en el accionar y siempre creí en el accionar.
El análisis que ustedes hicieron, yo lo leí, en el trabajo, sobre el asunto del muralismo, me parece muy bien hecho, muy bueno, me pareció realmente muy serio. Ahora lo único que me extrañó de eso es que no le hicieron un reconocimiento a Carpani, porque Carpani también se encontró con ese límite, con el límite de lo que se puede hacer, es decir, creía en los murales pero cómo se pueden hacer. El optó por otra vía, que está insinuada en el texto de ustedes, algo que Siqueiros dice, me parece, y es que él optó por la gráfica política y creo que optó bien por la gráfica política. Tengo un recuerdo de una vez, sería en los ´70 antes del golpe, estaba caminando por la calle Florida y aparecieron una cantidad de afiches de la CGT de los argentinos con una imagen de Carpani que en realidad eran dos. Una con gente detrás de la cárcel y la otra, bueno, lo clásico… símbolos de la industria y eso. Y era un ambiente especial, porque la gente decía “qué está pasando”, “se vienen tiempos bravos”, en realidad eran las primeras imágenes que se animaban a salir a las calles y eso lo recuerdo bien.
En ese sentido, todo lo que ustedes hagan, al margen de compartir las mismas cosas, me parece bien por dos cuestiones. Primero, darle al arte un sentido, es decir, yo creo en el sentido metafísico del arte pero creo también en el sentido directo del hablar, porque creo que el arte es lenguaje, en una palabra y hay muchas dimensiones del lenguaje. Ustedes pretenden decir cosas directas y si quieren decir cosas directas me parece bien que lo digan directamente. Yo más bien estoy en cosas indirectas pero es por otra cosa, por una actitud mía, porque cada uno es como es, pero me parece muy bien que lo traten de decir de manera directa, sobre todo cuando dominan el oficio y saben entonces como decirlo. Por otra parte, ¿qué diablos es el oficio?, ¿el oficio es lo que se puede hacer? No, el oficio no es en abstracto. El oficio es lo que se adapta a lo que uno quiere decir, y cómo lo puede decir, o sea, en la conciencia de ese decir. Bueno, yo creo que eso ustedes lo dominan muy bien y lo han mostrado muy bien.
Con respecto al mural móvil, un cuadro grande siempre es un mural móvil porque puede estar aquí y al día siguiente puede estar en otra sala, o en cualquier lado. Pero ustedes piensan en un mural móvil como posibilidad de estar en manifestaciones, marchas, etc. Porque, la palabra mural está asociada a pintar sobre un muro pero no siempre es así. Yo me acuerdo cuando me invitaron a una exposición en el Palacio de Bellas Artes de México, me mandaron un plano de la sala y era así: un cuadrado grande y en cada extremo cuadraditos más chicos y en el medio un rectángulo con una X, y yo dije: ¿cómo se lee este plano? Entonces me tomé un avión para ver cómo eran las salas, y me di cuenta de que todo lo que estaba alrededor del rectángulo eran los muralistas mexicanos que estaban instalados ahí, y yo pensé “sólo un irresponsable acepta hacer una exposición donde vas de una sala a otra y en el medio están los murales mexicanos”. Pero como yo soy irresponsable acepté. Y ahí me di cuenta de que esos no eran murales, eran todos cuadros grandes. Es decir, el muralismo mexicano en gran parte son cuadros grandes. Y bueno, es todo un tema el problema de los muros, Leonardo puede explicarlo, y acá… por ejemplo de los murales que pintó Carpani, no queda ninguno salvo uno en un sindicato. Entonces, no hablemos tanto de muralismo sino de imagen contundente grande, porque de eso se trata en cierto modo.

Vega: Paso a comentar un poco más en profundidad el resultado del Mural que tienen allí; también está la carpeta donde reproducimos la imagen del mural junto con un trabajo complementario sobre el muralismo y la discusión entre Berni y Siqueiros. Nuestra reinterpretación de la obra de Berni, pasó más que nada por cambiar los personajes y no tanto por agregar cosas nuevas, aunque algunas agregamos. Concretamente la imagen de Berni es la misma. Allí están todos bajo esa arquitectura renacentista, están también en esa posición parados, está la cita del monumento ecuestre del lado derecho, también la cita a la madona renacentista con el niño. Nosotros lo que hemos conservado a modo de contenido es la unidad; es decir, en este espacio Berni ubica a todos los chacareros en unidad. Nosotros hemos conservado esa unidad pero en referencia clara a la unidad en el campo burgués. Es decir, yendo concretamente al conflicto del campo, nosotros nos planteamos, frente a esa superficialidad como se planteó la cuestión (o el campo o el gobierno). Nosotros decimos que en realidad no se pelean por una cuestión de fondo, en realidad comparten un mismo programa político. Por eso los hemos puesto allí todos juntos de esa manera. Entonces, podemos ver allí, ocupando un lugar central, a Hebe; detrás a Néstor y Cristina; vemos también a De Angeli, Moyano; aparece Cobos por detrás; ese personaje que está mirando el cielo del lado izquierdo del trabajo, sería el representante de la Burguesía Nacional, y ejemplificamos la ineficacia de la industria nacional con ese tractor en ruinas que viene a representar la imposibilidad de forjar una industria nacional, al menos bajo estas relaciones sociales. Y después tenemos una cuestión, si se quiere más pintoresca, la el toro, que apareció en medio del conflicto, en la plaza de Mayo. Por debajo, las ratas en alusión a un sistema social en descomposición: las ratas están siempre en todo lo que se descompone. Lo que sí le hemos agregado, que no está en el original, son las raíces debajo, lo que da la sensación de un sistema social a la deriva.

Público: ¿Hebe qué papel jugaría allí?

Vega: Hebe está puesta allí no de una manera caprichosa, en la realidad concreta ella se coloca en ese lugar, es decir, ella defiende al gobierno. Cuando defiende al gobierno defiende políticas que van contra los trabajadores. Y la cuestión de que esté allí no es algo caprichoso sino que ella se ubica en ese lugar, aunque a muchos les moleste. De hecho cuando estuvimos en la marcha del 24 de marzo, que se juntó la marcha de Madres y después vino la marcha de la izquierda, venía gente a protestar, quizás en algunos casos en un tono más subido y en otros, sí, decían, “sí, la verdad que me duele pero es así”. A algunos les jode esa situación pero es así, lamentablemente para algunos. La colocamos allí por eso. Ahora, estrictamente dentro de lo plástico, ¿Noé, usted cree que se puede extraer un conocimiento científico de la realidad dentro del arte?

Noé: La realidad sos vos y el contacto que tenés con tu entorno. Y tu entorno es la realidad según vos. Eso es lo que yo creo. Si no, no existiría el arte: ¿cuántas versiones distintas de la realidad hay? Incluso, con pintores hiper-realistas, juntá a todos, y vas a ver que todos pintan algo distinto. Está la modelo ahí parada, todos pintando hiper-realísticamente, todos van a pintar distinto. Todos van a pintar de otra manera porque cada uno hizo la interpretación. Yo creo en la conciencia del que hace simplemente: por eso estoy aquí, porque creo en la conciencia de ustedes. Pero de ahí a que creo que hay un dios de la realidad… Yo no soy creyente y menos de la realidad porque la realidad es móvil. Es permanentemente móvil y cambiante. Y en la medida en que es cambiante creo en ustedes porque la quieren cambiar, ¿me entendés?

Público: Yo de lo político no conozco mucho pero ¿ustedes comenzaron desde lo político y después pensaron que el mejor recurso para decir lo que querían decir era desde la pintura, o comenzaron a pintar y después vieron que podían decir algo político?

Vega: No, no surgió a medida que se fue trabajando, obviamente se pensó qué es lo que se iba a hacer. Como decía la compañera al comienzo, estaba realizada una investigación sobre la obra de Antonio Berni y su ligazón con el PC y qué era, en definitiva, lo que decía Antonio Berni. Pero cuando surge el conflicto del campo, nos detenemos más en Chacareros. “Chacareros”, una palabra tan escuchada durante el conflicto del campo, bueno, ¿qué dice Berni sobre el campo? Berni, uno de los artistas que elaboró conscientemente un programa, que era conciente de que se expresaba un programa político en la pintura, de ahí entonces, ¿qué dice Berni? Y, a partir de allí, nosotros dijimos: interpelemos al conflicto con una herramienta plástica. Lo pensamos previamente y, de manera conciente, lo desarrollamos.

Noé: (en referencia a la mujer que preguntó): Yo creo que es muy buena la pregunta tuya. Vos preguntaste por qué lo del pensamiento, ¿no? Porque pintar es una forma de pensar. Teoría y creación artística: ¿qué tiene que venir antes? ¿La teoría tiene que venir antes de la creación o después de la creación? Que es como una toma de conciencia de lo que antes se ha hecho intuitivamente… yo creo que la conciencia viene en el intermedio: hacés una obra, después hacés otra pero mientras tanto tenés la conciencia de lo que hiciste antes. O sea que es un proceso, como todo en esta vida, es un proceso. Hacés algo, tomás conciencia de ese hacer y, cuando vos estás haciendo algo, estás pensando en tu propia estructura de lenguaje, no en el lenguaje de las palabras sino en el lenguaje de la estructura. Pero como todos nosotros tenemos los dos tipos de lenguaje, el de las palabras y el otro, se mezclan y se interrelacionan. Ahí es donde yo haría una pequeña crítica a la posición de ustedes que piensan demasiado en las palabras, en lo simbólico y no en la estructura de eso que vos dijiste de que “cada uno tiene su quehacer, su forma de”. Por eso yo pregunté antes qué pasa si no lo hacen de la manera que ustedes creen, tienen que subordinarse siempre a otros.

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