¿Cuándo comenzaron los cacerolazos?

 

Por Roxana Telechea GIPB-CEICS

La pequeña burguesía llegó al Argentinazo con veinte años de lucha a cuestas, sobre todo contra el cercenamiento de sus “derechos civiles” y la expropiación capitalista, consecuencia de la concentración y centralización del capital operada en ese período. Esto se opone a la extendida idea de que la movilización del 19 de diciembre fue espontánea. Para probar esta hipótesis, estudiamos una de las manifestaciones generalizadas en el último tiempo: los cacerolazos. Este es un fenómeno que aparece como novedoso en el 2001, pero que tiene una larga historia en la vida política de Argentina. Ya en el gobierno alfonsinista encontramos los primeros seis cacerolazos. Es necesario recordar que se vivió un proceso de deterioro económico similar al vivido con De la Rúa  (con saqueos, confiscación de ahorros y aumento del costo de vida).

Los lugares en que se producen y los protagonistas, sugieren (esto es una hipótesis) una continuidad con los cacerolazos posteriores. El 7 de agosto de 1988 se produce un cacerolazo en Neuquén y el 13 de agosto otro en La Plata. Ambos fueron convocados por asociaciones de vecinos en protesta por las altas tarifas de los servicios públicos. El 21 de setiembre de 1988 una movilización de entre 300 y 500 personas parte de La Matanza y otras zonas del conurbano hacia el Ministerio de Obras y Servicios Públicos para cacerolear contra el ministro Rodolfo Terragno. Los manifestantes anuncian que no pagarían las tarifas por considerarlas sobrevaluadas. Las entidades convocantes fueron la Asociación de Defensa de los Usuarios de Servicios Públicos, nueve entidades vecinales y Página/12 que publicó la convocatoria el día anterior. El 21 de abril de 1989 se produce un cacerolazo protagonizado por mujeres de San Isidro, pertenecientes al Frente Justicialista de la Unión Popular, en apoyo a la candidatura de Menem.  El 23 de mayo de ese año una manifestación con cacerolazos convocada desde diversas agrupaciones de izquierda (Izquierda Unida, PC, Unión Socialista, Partido Intransigente, Partido de la Intransigencia Popular, Partido Socialista Democrático, MAS y Partido Obrero) reunió a dos mil personas. La manifestación partió del centro de Capital Federal hacia Congreso. Se marchó contra la crisis económico-social, por aumentos de salario y jubilación, congelamiento de precios, contra la “economía de guerra” y los tarifazos. Unos días después, el 27 de mayo, se produce un cacerolazo con fuerte cobertura mediática en Plaza de Mayo. El motivo, en primera instancia, es protestar contra el constante aumento del costo de vida: a causa del aumento de precios, de tarifas, etc.. La cantidad de manifestantes difiere enormemente según los medios, pero son entre 300 y 1000. En este caso, la convocatoria es realizada por Amas de Casa del País (ACP) cuya presidenta es Ana María Pizzurno. Pero también se movilizó otra entidad: la Unión de Mujeres Argentinas (UMA). Pizzurno repudió los saqueos que se sucedían en el país (por utilizar medidas de acción directa) y se diferenció de UMA por considerarla politizada. Lo cierto es que UMA, además de protestar contra la carestía de vida, portaba carteles pidiendo la nacionalización de la banca y el no pago de la deuda externa. Este cacerolazo de amas de casa tuvo una diferencia fundamental con los anteriores: terminó con un enfrentamiento con la policía y más de una decena de detenidos. Los manifestantes no sólo se pronunciaron contra la carestía de vida, sino que insultaron y lanzaron consignas antigubernamentales a los funcionarios. Encontramos varias similitudes con  lo que sucedería 20 años después: además del uso de la misma metodología (los cacerolazos), el rechazo a los políticos, el pedido de un cambio en la política económica y la referencia a los saqueos producidos por los sectores más pauperizados (obreros). Pero en este caso, con una diferencia funadamental: rechazándolos y repudiándolos.

Así, vemos que no sólo los cacerolazos tienen más antigüedad de lo que se supone, sino que, incluso, los elementos que se reunirán el 19/20 de diciembre de 2001 ya parecen estar presentes allí. Lo que parece ser un cambio es el re-alineamiento de la pequeña burguesía, que en 1989 estaría en una línea de repudio a los saqueos y, por ende, de rechazo a alianza alguna con la fracción social que los protagoniza, y diez años después cambia su estrategia, alineándose con los saqueadores contra el estado de sitio decretado por De la Rúa.

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