Crisis y obediencia debida en el FIT

Sobre la expulsión de OS en el Plenario Sindical en apoyo al FIT

El pasado sábado el Partido Obrero e Izquierda Socialista realizaron su “Plenario sindical en apoyo al Frente de Izquierda”, en el microestadio Lanús. Allí se hizo presente Opinión Socialista, organización adherente al frente. Los compañeros enviaron una delegación de cuatro militantes –todos justamente delegados sindicales: María Elisa Salgado, Secretaria General de SUTEBA Tigre, Giselle Santana, Secretaria Gremial de la Junta Interna de ATE INTI, Alfredo Cáceres, Secretario de Formación Político Sindical de SUTEBA Tigre y Alejandro Sirota, Delegado de ATE INTI- para adherir a la iniciativa y repartir un volante. Al poco tiempo de ingresar, fueron expulsados a los empujones por dirigentes del PO.

Como los compañeros salieron a denunciar públicamente los hechos, el PO tuvo que ensayar algún tipo de justificación. IS, fiel a su estilo, prefirió callarse la boca. ¿Qué dijo el PO? 1. Que el plenario era cerrado y circunscripto a los convocantes. 2. Que los compañeros son parte de la burocracia sindical en ATE. 3. Que OS no apoya al FIT porque lo critica. 4. Que fueron a provocar con un volante. Veamos.

En relación al primer punto, corresponde señalar que la convocatoria nunca fue clara y de hecho tuvo una gran publicidad. Si era una actividad cerrada no se entiende por qué los compañeros pegatinaron afiches por todo zona sur del conurbano. Pueden hacer todas las actividades cerradas que quieran, pero corresponde que lo aclaren. De todos modos, es una simple excusa porque el propio PO reconoce que dejó entrar a los militantes de OS. Argumenta que estos se infiltraron ingresando individualmente, pero todo el mundo sabe que a este tipo de plenarios nadie entre sin acreditarse, y además se trataba de dirigentes públicos y reconocidos, no militantes de base. Los compañeros tampoco exigieron participar de las comisiones y de la deliberación, con lo cual se hicieron presentes respetando los mecanismos y la exclusividad que los organizadores decidieron.

Respecto al segundo argumento, es sugestivo que nadie ponga en discusión que se invitó a OS a enviar una adhesión. Si los compañeros son parte de la burocracia o tienen alianzas con ella que van más allá de lo táctico, tampoco se les puede aceptar una adhesión. ¿O el PO hubiese leído una adhesión del “Pata” Medina si este la enviaba? Con el mismo criterio debieran haberlos echado del “plenario del sindicalismo antiburocrático y de la izquierda” de la semana pasada en el SUTNA. Otra excusa…

Finalmente, los últimos dos argumentos dan cuenta de la naturaleza del FIT. OS, que llamó a votar al frente en reiteradas oportunidades, que incluso integró hasta 2015 sus listas, no forma parte de él porque… lo critica. Para el FIT no hay crítica ni debate posible, la “adhesión” o “apoyo” es solo posible mediante la obediencia debida. Votame, haceme campaña, llename la lista, pero con la boca cerrada. El PO defiende la expulsión amparándose en la “tradición socialista” según la cual los partidos no “se infiltran en reuniones de organizaciones hermanas para cuestionarlas por dentro.” Pero estamos hablando sencillamente de repartir un volante en un plenario obrero. ¿De qué tradición hablan? Y esta gente es la que tan livianamente acusa a tutti quanti de “estalinista”.

¿Qué muestra finalmente todo este episodio lamentable? La crisis profunda en la que se encuentra el FIT en general, y el PO en particular. El Plenario fue un fracaso. De haber mostrado una notable concurrencia en el Estadio de Atlanta se pasó a un raleado microestadio. El PO podrá decir que se trata de “delegados”, pero convocado en solo 15 días es evidente que aquellos no encarnan la decisión de miles en asambleas de base. Y ese fracaso fue el que llevó a la improvisación. Como se necesitaba mostrar mayor amplitud, que estuviera OS sumaba. Ahora cuando se vio a sus militantes volanteando un material que insinuaba –tibiamente, por cierto– una orientación electoralera en el FIT, ya no era “negocio”. Por eso los compañeros fueron expulsados. Por cuatro personas más no iban a dejar que le agiten el avispero, en un momento en que el electoralismo desembozado está mostrando que ni siquiera alcanza para tener un bloque de diputados obreros. La dirección del PO sabe que se encuentra en una situación complicada y quiere proteger a su gente de cualquiera que le señale lo obvio. Todo esto finalmente no es más que una pequeña muestra del estado actual de los partidos del FIT y de lo que se viene después de octubre.

  • Nos solidarizamos con los compañeros de Opinión Socialista
  • Repudiamos su expulsión por parte del Partido Obrero

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