Correo Docente N°16- EDITORIAL: Más allá de lo sindical

Por: Romina De Luca

La paritaria sigue aún en vilo en varias provincias. Buenos Aires, CABA, Neuquén, Santa Fe por mencionar solo algunas. La discusión no avanza porque la patronal se limita a repetir una misma oferta (entre el 15% y el 18%, en el mejor de los casos) con idénticos componentes extras como bonos en negro, sumas por presentismo, capacitación y títulos. La conciliación obligatoria y paritarias cerradas por decreto se extienden con anuencia de la burocracia celeste que está absolutamente desaparecida de la escena. De ellos no se espera otra cosa. El problema reside en nuestro propio campo. El arco Multicolor está dividido. Algunos decididos a que sin la burocracia no se puede hacer, le exigen, le reclaman y aguardan por su organización que nunca llega ni llegará. Otros, entienden que ya no se puede esperar más y que hay que dar un paso al frente pero aún las medidas concretas llegan a cuentagotas. Esta segunda tendencia es saludable y debe imponerse rompiendo así con la lógica del frente único anti Macri que solo nos lleva a la derrota. De no hacerlo, el resultado no será otro que el de la parálisis en una agenda sindical eclipsada por una discusión salarial miserable. Estamos en un barco que naufraga y solo tiene como horizonte las elecciones burguesas de 2019.

Obviamente, ese cuadro de quietud se quiebra por acciones concretas allí o acá como respuesta a una agenda patronal que avanza. Del Plan Maestro a la Escuela 2030; el cese de los docentes sin título es una realidad en todo el país al igual que el cierre de escuelas, estamos ante una reforma integral de la educación de adultos, se elimina la modalidad especial, avanza del control en el sistema de licencias y la reforma del sistema jubilatorio se encuentra en carpeta. Cada uno de esos puntos, tiene mayor o menos grado de avance en cada provincia. Mientras el gobierno prepara y avanza con su reforma la lucha que se le opone se desarrolla en forma aislada y fragmentada.

Toda esa agenda tiene un denominador común: la profundización de la degradación educativa presente ya en el kirchnerismo (adultos, especial, reforma de la escuela del futuro tomando las bases de la LEN). Tampoco ellos son los únicos responsables. Hay que decirlo, la degradación tiene décadas y nuestros compañeros lo intuyen, lo saben. La burocracia no va a poner de relieve esa continuidad de la cual ha sido cómplice y administradora. Es hora de dar un golpe de timón. Ese saber aún incipiente y fragmentado en nuestros compañeros debe transformarse en otro potente. La lucha tiene que servir para ganar compañeros. La tarea de la hora es mostrar esas continuidades como propias de la degradación capitalista. Pero tan importante como eso es la de proponer un horizonte diferente y una agenda propia: la escuela socialista. Solo ella superará la miseria actual. Rechazar y oponernos no alcanza: hay que pasar a la acción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *