CONICET: Una jornada de lucha histórica

toma-conicetEn el día de ayer, miércoles 14, los trabajadores de Conicet que nos organizamos con independencia de la patronal, protagonizamos una jornada de lucha histórica para el sector. Participamos alrededor de 500 compañeros, constituyendo la movilización más importante en la historia gremial del sector. Por primera vez, se tomó el edificio de Conicet y por primera vez se logró que el Directorio del organismo reciba a los representantes de los trabajadores.

Esto demuestra una vez más que la única solución a nuestros reclamos es la lucha en la calle y el enfrentamiento con la patronal. Contra quienes buscan eludir ese enfrentamiento, la lucha de ayer desenmascaró al conjunto del Directorio que abiertamente ratificó su decisión de ser los ejecutores del ajuste.

DOS ESTRATEGIAS, DOS PROGRAMAS

Efectivamente la jornada de ayer mostró lo acertado de la movilización independiente de la patronal que propuso JCP, que arrancó con un corte de calle y a la que adhirieron Conadu Histórica, AGD, FUBA y varios centros de estudiantes, y delegados de ATE Saavedra 15. En simultáneo en varias provincias se produjeron movilizaciones de trabajadores: en Misiones convocada por el Colectivo de Becarios, en La Plata por JCP La Plata y la Junta Interna de ATE Conicet Buenos Aires, en Misiones, Rosario, Tucumán, Mar del Plata y otras provincias, y hasta investigadores que se encuentran haciendo una estadía en París. Luego, se realizó un acto al mediodía en la puerta de Conicet, al que se sumaron la Junta Interna de ATE Conicet Buenos Aires, JCP La Plata y la Comisión Interna de ATE Sociales. Por su parte, ATE había declarado paro, pero no convocó unitariamente a las acciones, y por supuesto no había llamado a ninguna asamblea para discutirlo.

Tras ser recibidos por dos funcionarios, Arleo y Temiño, y un miembro del directorio, Laborde, que se negaron a aceptar nuestros reclamos, los trabajadores decidimos ocupar pacíficamente el hall de entrada, para insistir en nuestros reclamos y solicitar ser recibidos nuevamente. Como no obtuvimos respuesta, la toma avanzó hasta el piso 11, donde se encontraba reunido el directorio. Como la cantidad de compañeros sobrepasaba la capacidad del hall de ese piso, se fueron ocupando otros hasta el octavo. Así, el Directorio junto al presidente de Conicet, Ceccatto, tuvo que recibirnos.

Mientras se desarrollaba esta lucha, afuera se realizaba un acto con suelta de globos organizada por los kirchneristas nucleados en Autoconvocados, la Junta Interna de ATE Conicet Capital, junto a organizaciones también kirchneristas como CYT Argentina, que incluyen miembros del Directorio, como Dora Barrancos. Barrancos, que pretende ubicarse a ambos lados del mostrador, estuvo durante la reunión que mantuvimos con el Directorio, donde a pesar de querer diferenciarse del resto, no planteó alternativa alguna. Como el resto, convalidó el ajuste firmando el recorte en los ingresos (es decir, los despidos). Así, muestran su falta de voluntad política de enfrentar realmente el ajuste y los despidos. No sorprende: ellos mismos fueron y son parte de quienes ejecutan estas políticas. El ajuste no empezó con Macri y los mecanismos que lo permiten fueron siempre defendidos por ellos: el criterio por el cual los becarios no son trabajadores con derecho a estabilidad laboral, que va de la mano del método de selección arbitraria de investigadores para el ingreso a Carrera.

Así, en el movimiento de científicos hay dos programas en pugna: el que se enfrenta a la patronal y defiende a los trabajadores y el que concilia con ella. En definitiva, uno que entiende que los investigadores (becarios y de planta) somos todos trabajadores y que solo manteniendo la independencia de la patronal conseguiremos conquistas para mejorar nuestras condiciones laborales y salariales; y otro que comparte con la patronal los criterios por los cuales se precariza a los “becarios” (por eso, se niegan a hablar de despidos)  y por eso no solo no busca enfrentarla, sino que puede establecer alianzas públicas con parte de ella (CYTA). Es esto lo que en el fondo impidió una medida unitaria, como algunos sectores reclamaban. Mientras JCP corrió su convocatoria, los kirchneristas se mantuvieron firmes en juntarse en un horario en que el Directorio no estuviese reunido.

EL DIRECTORIO FIRME EN DEFENSA DEL AJUSTE

Frente al reclamo por los compañeros que van a ser despedidos, el directorio se mantuvo firme en su posición de que no había nada para hacer al respecto dado que el presupuesto no alcanzaba para más. Se le pidió entonces, que no avalaran los despidos, que firmaran el ingreso al menos de aquellos que tenían recomendación aunque no estuviera el presupuesto, como lo habían hecho años anteriores. El directorio se negó a hacerlo. Con ello muestran su voluntad política de dejar pasar el ajuste y ser sus brazos ejecutores. También negó rotundamente que se tratara de despidos, porque para ellos los becarios no son trabajadores, y el Conicet no tendría obligación de contratar a todos los doctores que formaba. O sea, de dar continuidad laboral a los becarios. Su crítica es que no existe una política de empleo en otros organismos (universidades, ministerios) para doctores. El Presidente de Conicet, incluso, criticó la labor de los investigadores al referirse a que solo se dedican a publicar papers. Curioso argumento del presidente de un organismo que en las evaluaciones se dedica a contabilizar la cantidad de artículos publicados en revistas indizadas. No es lo que elegimos, es lo que nos imponen en años y años de evaluaciones. Si a Ceccatto no le gusta la evaluación por cantidad de papers, nos haría un gran favor llamando a un debate democrático para establecer criterios públicos y fijos de evaluación que no se basen únicamente en la carrera por los papers, pero tampoco en cuánto aportamos al incremento de la ganancia del capital.

El directorio emitió hoy un comunicado, tal como se comprometió en la reunión de ayer con los trabajadores, en el cual manifiestan su “preocupación” por el presupuesto del organismo y por las por las decisiones que se ven “obligados a tomar”. Es decir, reconocen que son los ejecutores del ajuste. Nadie tiene ninguna obligación de formar parte de un organismo ejecutor cuyas políticas no comparte o rechaza. Si están ahí y hacen lo que hacen es porque en el fondo acuerdan. Si no, que renuncien y repudien los despidos. No lo hacen porque no les importa.

ARGUMENTOS PATRONALES

Los argumentos que ha puesto sobre la mesa el Directorio son típicamente patronales y sorprende que algunos compañeros los acepten incluso parcialmente (ej.: tienen que entrar solo los recomendados). El becario es un trabajador al que se lo despojó de todo derecho que legalmente asiste a cualquier obrero en blanco (como sucede con miles de obreros en negro, con contratos temporales, etc.). Eso se denuncia con la consigna: Investigar es trabajar. El becario tiene un contrato de trabajo a término, como millones de trabajadores estatales y privados que tienen un contrato y que su patronal con solo no renovarlo, los despide. Con el argumento de que se están formando, que son estudiantes, se los tiene en una especie de período de prueba larguísimo (5 o 7 años), como los pasantes de una empresa. Macri usó el argumento de los “ñoquis” y aprovechó estas modalidades precarias de contratación para echar a miles de trabajadores a principio de año. En ese momento ese argumento produjo rechazo de los trabajadores. De hecho, en Conicet todos reclamamos por la renovación de los contratados SINEP. Sin embargo, se acepta que se echen compañeros becarios. ¿Por qué? ¿Con qué criterio? Los compañeros que se presentan a Carrera han cumplido con la aprobación de su tesis doctoral, o sea, trabajaron en sus años de beca, y han pasado por un concurso para obtener su beca doctoral (y en algunos casos su posdoctoral). A carrera se presentan alrededor de 1520 compañeros. De ellos, alrededor de 800 son recomendados y alrededor de 400 ingresarán. Los que quedan afuera no son solo los 400 recomendados sin ingreso, sino 1100 compañeros. Son todos compañeros que después de formarse, doctorarse y tener dedicación exclusiva en Conicet, tienen pocas chances de inserción en el mercado laboral. Para docencia secundaria no juntaron puntaje, en las universidades y ministerios no se abren puestos, el sector privado toma doctores a cuenta gotas y nadie debería verse obligado a migrar, aunque tampoco es que en el exterior los puestos de trabajo abundan. Por otro lado, el argumento del presupuesto es el mismo que el de cualquier empresa: hay crisis, hay despidos. ¿Por qué entonces hay compañeros que se niegan a llamar despidos a la discontinuidad laboral de los becarios cuando no hay presupuesto para incorporar a todos? No denunciar que todos son despidos (recomendados y no) es una concesión al criterio de la patronal según el cual los becarios no tienen derecho a estabilidad laboral. Si se defiende que son trabajadores, entonces el criterio debe ser garantizar su continuidad laboral, como se hace con cualquier trabajador que depende de su salario para subsistir. También es una concesión aceptar que solo los recomendados tienen derecho a continuar porque se acepta la inexistencia de criterios de evaluación y las arbitrariedades a que ello conduce (o sea, al fortalecimiento del sistema de camarillas). Pero sin criterios, sin órdenes de mérito, cualquier recomendación  o no, no tiene ninguna validez. La única solución es que se aumente el presupuesto de Conicet y se garantice la estabilidad laboral de todos los investigadores del sistema, pasando los becarios a ser el primer escalafón de la Carrera de investigación.

UN VERANO CALIENTE

El ajuste que estamos presenciando no es nuevo ni va a terminar acá. A principio de año advertimos que el retraso en los ingresos y en los pagos a los presupuestos, que comenzó en la gestión kirchnerista, era una muestra de lo que se venía. En la medida en que la crisis se profundice, los trabajadores enfrentaremos mayores ataques. La lucha que tenemos por delante es grande. Y por ello, necesitamos una herramienta gremial que nos fortalezca. Las que tenemos hasta el momento no lo son. Los gremios se encuentran totalmente inmovilizados. La única iniciativa surge de un agrupamiento de becarios, Jóvenes Científicos Precarizados, cuya predisposición a la lucha es muy valiosa y ha mostrado ser acertada y exitosa, dentro de los límites que impone la correlación de fuerzas que enfrentamos. Para ganar fuerza frente a nuestro enemigo, la patronal, necesitamos que la organización incluya al conjunto de investigadores, sin la dispersión actual entre becarios/investigadores; distintas juntas internas en Ate Conicet (por provincia); u organizaciones por lugar de trabajo. Necesitamos que todos los investigadores estén organizados juntos. La acción concreta va conformando en los hechos esa unidad. La jornada de ayer lo demostró: fuimos muchos becarios y muchos investigadores, en varios puntos del país, reclamando contra los despidos. La unión de toda esa fuerza, nos permitirá golpear más fuerte.

El lunes 19 vamos a volver a Conicet a reclamar por más presupuesto para que ningún compañero quede en la calle. Si no le ponemos un freno ahora y dejamos pasar esta, estamos allanado el camino para el futuro. La lucha por los ingresos es la lucha de todos. De ella depende que podamos torcerle el brazo al gobierno. Tenemos que ser miles en la calle haciéndole saber al Directorio, a Ceccatto, a Barañao y a Macri que no vamos a permitir los despidos. Que garanticen la estabilidad laboral o que se vayan.

Lunes 19, 11 hs., en la puerta de Conicet.

Ni un despido en Conicet.

Por el aumento del presupuesto para ciencia y técnica.

Investigar es trabajar

Razón y Revolución

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