CONICET: ¿Un verano en tregua?

Tras la toma del Mincyt por los ingresos a Carrera, Conicet se había comprometido a publicar los resultados de las becas el lunes 26/12. La demora en la publicación provocó una pronta respuesta con una movilización convocada por JCP el martes para reclamar por los resultados. Tras la movilización, Conicet publicó los datos de forma sumamente confusa. Esta manera de presentarlos no fue inocente, sino que tuvo la intención de ocultar que este año se otorgaron por lo menos un 16% menos de becas que el pasado. El recorte, en realidad, es mayor porque el total de becas incluyó líneas que en años anteriores se contabilizaban por separado (como las CIT y las latinoamericanas). Pero la información sobre la cantidad de becas por líneas ya no está accesible en la página del organismo (¿casualidad?).

Más despidos en Conicet

Este recorte incluyó, por supuesto, becas posdoc. Así un gran número de compañeros han quedado despedidos, al no poder continuar en el organismo tras doctorarse y finalizar su beca doctoral. Como en el caso de ingreso a Carrera, muchos de ellos tenían incluso recomendación para obtener su posdoc. Obviamente, recomendados o no, todos fueron evaluados con el mismo sistema arbitrario que rige en todos los “concursos” de Conicet: evaluaciones sin ningún criterio objetivo público, transparente y estable, sin órdenes de mérito ni líneas de corte. Otra vez queda en evidencia las implicancias de la precariedad de la figura del becario: la ausencia de estabilidad laboral.

Frente a ello, la respuesta por parte de las organizaciones no fue la misma que frente a los ingresos. Con mucha resistencia por parte de quienes conducen JCP, se logró convocar a una movilización para el viernes 29 en reclamo por el recorte, por la publicación de los órdenes de mérito, las líneas de corte, la clarificación de la información sobre las becas y la transparencia de los criterios de evaluación. ATE y las agrupaciones kirchneristas directamente no aparecieron. Se ve que una semana de lucha los agotó y querían comenzar sus vacaciones en paz, al igual que los funcionarios del Conicet. Luchar por los compañeros despedidos no estuvo en sus planes, otra vez.

Tras la movilización del viernes, los funcionarios de Conicet concedieron una reunión para el día miércoles. Justo antes de esa reunión, publicaron más información sobre las becas. Quedó en evidencia algunos números que pretendían ocultar. En especial el tremendo recorte que sufrieron las becas de temas libres tanto doctorales (un 50%) como posdoctorales (un 33%). Esto se debe a que el cupo de becas de temas libres se disminuyó en favor de las becas de temas estratégicos y de Unidades Ejecutoras, que tienen prioridad sobre los temas libres. Las becas de Unidades Ejecutoras corresponden a las que se presentaron por las nefastas Ideas Proyecto, una línea de financiamiento que Conicet lanzó este año, dirigida exclusivamente para institutos Conicet, discriminando aquellos centros que no pertenecen al organismo pero cuentan con investigadores y becarios.

Como ya anticipamos (http://razonyrevolucion.org/el-conicet-confirmo-que-se-viene-el-ajuste/), esto implica una vía de recorte porque estos subsidios irán en detrimento de los PIP al que podían acceder todos los institutos y más de un grupo de investigación por instituto. En cambio, con las IP, los institutos Conicet solo pueden presentar dos proyectos, que no son evaluados juntos, sino uno por año. Desde luego, esto crea investigadores y becarios de primera y de segunda. Quienes no están en unidades ejecutoras o no son parte de las líneas de investigación dominantes en ellas, tendrán menos chances de acceder a becas, subsidios y, obviamente, ingresos a carrera. Todo ello abona a reforzar la estructura de poder existente en Conicet y sus camarillas, en detrimento de líneas de investigación minoritarias.

Adiós a las Ciencias Sociales

Todo este movimiento de becas lleva a la marginación de las ciencias sociales que están prácticamente ausentes en los temas estratégicos (TE) definidos por Conicet.  Mientras en las becas de temas libres existe un cupo igualitario por área, en los TE las Ciencias Sociales llevan las de perder. Por ejemplo, de las 233 becas doctorales en TE, solo 37 son para ciencias sociales (un 15%), mientras que el área de ciencias agrarias, ingeniería y materiales se lleva por sí sola el 43%. En las becas doctorales de Unidades Ejecutoras (UE), a las ciencias sociales se les adjudicaron la mitad de las becas que al resto de las áreas (a excepción de Tecnología que tiene pocos postulantes). Un panorama similar encontramos en las becas posdoctorales. En ambos casos, los porcentajes de becas otorgadas sobre los postulantes es menor en el área de sociales que en el resto, siendo el área con mayor cantidad de postulantes. Así, la representante del área en el Directorio de Conicet, Dora Barrancos, parece no estar defendiendo adecuadamente a las ciencias sociales ni lograr explicar su importancia para que sean incluidas en los TE. Como la tendencia que busca imponer el gobierno es que las becas vayan concentrándose en los TE y las UE y los temas libres vayan desapareciendo, es obvio que las ciencias sociales van a perder aun más peso en el organismo.

Todo esto va en consonancia con el ataque furioso del gobierno a las ciencias sociales durante  la semana de la toma del Mincyt y con la idea que Barañao viene promoviendo acerca de la necesidad de orientar la investigación de Conicet al sector productivo. La distribución de becas de TE y UE por áreas y el peso que han ganado en el total de becas estas líneas, muestra una orientación clara del gobierno: todo lo que no genere ganancia al capital, no sirve.

La lucha no espera

Frente a este panorama, no son pocos los compañeros justamente indignados que reclaman retomar la lucha contra estos nuevos despidos. Sin embargo, las conducciones gremiales parece que prefieren patear la lucha para adelante (ATE –el sector más combativo porque el Secretario General  volvió a su habitual ostracismo- y JCP), o directamente hacen un saludo a la bandera (UPCN). Con el argumento de que en Conicet están todos de vacaciones, parece que tenemos que quedarnos en casa o disfrutar de algún viaje, y en febrero se verá. No obstante, los mismos que se oponen a hacer algo durante enero en Conicet, han apoyado la toma del Ministerio de Educación y criticado a la Junta Interna de la Verde y Blanca de ese ministerio por abandonar la batalla. Allí no corre el argumento que las autoridades están de vacaciones, ni que no hay “ánimos” de movilizar. Con justeza se reclama elaborar un plan de lucha en asamblea para frenar los despidos en Educación. En Conicet, en cambio, parece que hay tiempo de esperar a la asamblea nacional de febrero. Como ya planteamos en JCP y ATE, es necesario convocar a asambleas en enero y no demorar el inicio de un plan de lucha por este tema, al que hay que sumar el resto de las reivindicaciones. La asamblea nacional de febrero será un ámbito clave para poder nacionalizar la lucha de forma articulada y definir formas de organización. Pero los despidos de quienes no accedieron a las posdoc son ahora, y no se entiende por qué se pudo reaccionar contra los despidos a carrera tan rápidamente y ahora no. Si los funcionarios están de vacaciones, que vuelvan. Cientos de compañeros no las podrán disfrutar, que ellos tampoco lo hagan.

-Ni un despido en Conicet, por la estabilidad laboral de los investigadores

-Por criterios de evaluación públicos y estables

-Por un Convenio Colectivo de Trabajo que incluya a los becarios como primer escalafón de la Carrera de Investigación

– Por el aumento del presupuesto para ciencia y técnica.

 

Razón y Revolución

4 – 1 – 2017

 

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