CONICET: Un ajuste más que anunciado

becas-conicetHace varias semanas en Conicet viene corriendo un rumor que se acaba de confirmar: los ingresos de a carrera de investigación serán solamente 385. Esto representa un recorte importante respecto a los ingresos de años anteriores, en donde eran alrededor de un 50% más. Se trata de un recorte muy anunciado. No solo porque el propio Director de Conicet, Ceccatto, ya había anunciado que restringirían los ingresos, sino porque los problemas presupuestarios del organismos resultaban evidentes desde, por lo menos, principio de año (retraso en las altas de los ingresantes, falta de pago a los subsidios, etc.).

La reducción de la cantidad de ingresos de este año se realiza gracias a la nefasta política que tiene el organismo para otorgarlos y que las autoridades siempre se negaron a discutir. Las evaluaciones en Conicet (tanto para ingresos a carrera como en otras instancias) carecen de cuestiones elementales que hacen a la transparencia que cualquier concurso público debería tener. Todo este sistema habilita no solo la discrecionalidad en el otorgamiento de ingresos sino que también permite el despido de investigadores que trabajaron durante siete años bajo una forma de contratación precaria (becarios).

No existen criterios públicos de evaluación, ni ordenes de mérito,  y no hay posibilidades de tener veedores. Por ejemplo, alguien puede ser recomendado y sin embargo que el ingreso le sea denegado. Pero incluso muchos compañeros pueden no ser recomendados en base a criterios totalmente arbitrarios. Así, durante siete años el organismo tiene trabajadores que desarrollan líneas de investigación, participan de equipos de trabajo, sin garantizarles ninguna continuidad. Esto es particularmente grave en el caso de los científicos porque son los trabajadores estatales que más requieren de estabilidad para que las líneas de investigación no sean abortadas.

Entonces, en rigor, Conicet viene despidiendo trabajadores hace años, en tanto niega el ingreso a un porcentaje de postulantes que han cumplido con el trabajo que se les exigía (la tesis doctoral) y que tenían la voluntad de continuar su trabajo. Este año, esos despidos son todavía mayores, dada la crisis presupuestaria por la que atraviesa el gobierno. Pero de ninguna forma es un mecanismo nuevo. Muchos kirchneristas están ahora indignados y salen a denunciar el ajuste, pero olvidan que los mecanismos que permiten estos despidos (que formalmente no aparecen como tales, como sucede con los trabajadores a quienes no se les renueva un contrato) fueron avalados por ellos mismos. En más, quien lo está ejecutando es el mismo Ministro, Barañao, que fue nombrado por el gobierno anterior. Y por si fuera poco, los legisladores kirchneristas votaron este presupuesto.

Razón y Revolución viene denunciando hace tiempo el problema de los criterios de evaluación y de ingreso a Conicet y planteando que debía ser uno de los reclamos gremiales principales. No puede ser que los científicos seamos los únicos trabajadores estatales que no contamos con garantía de estabilidad laboral tras haber ganado varios concursos (beca doctoral, beca posdoctoral, ingresos). También venimos denunciando que esto sucedería este año, junto con la demora en los ingresos, tal como sucedió, mientras nos tildaban de alarmistas y nos decían que no había que preocupar a los compañeros.

Frente a esta situación, una vez más nuestros sindicatos están ausentes. UPCN se mantiene fiel a su tradición de no hacer nada por los trabajadores. Y ATE, que tras la asamblea general que se logró que convoque y en la que se votó la realización de una nueva a fines de noviembre para que todo pudiéramos discutir como continuar el plan de lucha y la organización de un plenario, solo declaró estar en estado de alerta permanente… pero de la asamblea ni noticias. Lo único que queda en pie de lucha, hasta ahora, es JCP. La lucha que nos espera es larga y contar con una organización gremial dispuesta a emprenderla es una necesidad de primer orden. Por eso volvemos a reiterar: los científicos necesitamos un sindicato propio. Si los compañeros de JCP se decidieran a dar ese paso, los trabajadores ganaríamos mucho. Un Sindicato de Trabajadores Científicos con inscripción y personería para sentarse a discutir un Convenio para la actividad que incluyera a los actuales becarios como primer escalafón de una carrera científica. Este último punto, evitaría la sangría de compañeros en los ingresos. Ellos sin relegar lo urgente: la pelea inmediata por los ingresos.

Convocamos a la movilización a Conicet el jueves 15 (día en que se reúne el directorio)

No a los despidos en CONICET

Por el incremento del presupuesto en CyT

Por la transparencia en las evaluaciones

Por un Convenio Colectivo de Trabajo que incluya a los becarios

Por un Sindicato de Trabajadores Científicos

Razón y Revolución

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