Conicet: Sin respuestas, con nuevas provocaciones

ministerio tomadoTras la firma del Acta Acuerdo en diciembre, este mes se realizó la primera reunión de la Mesa de Seguimiento con la patronal. Allí ya tuvimos la primera muestra de la actitud que ha decidido tomar el gobierno. Las cosas arrancaron mal cuando pretendían que de todos los representantes de las organizaciones que debían conformar la mesa tal como estaba estipulado en el Acta, subieran solo cuatro compañeros. Pero además, tampoco aceptaban que ingresaran siete representantes de la Red Federal de Afectados, y mucho menos de los CCT provinciales, como también consta en el Acta. Es decir, se trató de una primera provocación y medición de fuerza, y una primera muestra de cuán poco les importa lo que firmaron en Diciembre. La cuestión siguió peor cuando en la reunión anunciaron que se equivocaron en la confección del listado de los 508, y que, en realidad, eran 498, pretendiendo dejar a 19 compañeros con una sola recomendación afuera. Es cierto que la patronal se “equivocó” en el armado del listado porque los recomendados son más de 508: el acta dice recomendados a secas (no especifica dobles o simples), por lo cual debe incluir tanto a los dobles como a los simples, y eso es lo que se votó en todas las asambleas y en el plenario nacional. Por último, la patronal mostró el ninguneo hacia la organización colectiva de los investigadores, al manifestar que pretendía negociar la inserción de los incluidos en el acuerdo de forma individual. Una actitud inaceptable que pretende fragmentar el colectivo construido por la lucha. Incluso, los primeros indicios sobre lo que pretenden ofrecer a los compañeros incluidos en el acta son alarmantes. Por ejemplo, quieren convertir a investigadores formados durante siete años, doctores incluso, en empleados de archivos. Algo totalmente inaceptable.
El segundo round de esta pelea se dio en la reunión de Directorio de Conicet, al que nos movilizamos exigiendo que se nos reciba para reclamar por el recorte de becas, por la apertura de la convocatoria que quedó pendiente del año pasado y los plazos para la que corresponde a este año (para que no anulen un llamado). No solo se negaron a recibir a los delegados, sino que quienes se juntaron con ellos no dieron ninguna respuesta sobre los reclamos que se presentaron. Ese mismo día, Dora Barrancos, que integra el Directorio, dio a conocer la noticia de que el organismo solo otorgaría 450 ingresos y que la mitad de ellos sería para Temas Estratégicos, es decir la líneas de investigación más restrictivas diseñadas por la patronal y sus socios empresariales, que perjudican a áreas enteras como Ciencias Sociales, Humanidades y las investigaciones orientadas a ciencia básica. No está de más recordar que el Directorio que define estas cuestiones es totalmente antidemocrático: los miembros representantes de las áreas no son elegidos por todos (no votan los becarios, que son la gran mayoría de los investigadores), y además hay un miembro elegido por la UIA y uno por la SRA (o sea, por las principales corporaciones burguesas), sin que siquiera haya algún representante gremial de los trabajadores. Y por supuesto, sesionan a puertas cerradas.
No contentos con esto, el propio Barañao salió en todos los medios a soltar frases provocadoras que solo pueden ser entendidas como una declaración de guerra. Lo más destacable fue su afirmación de que “Hay miles de doctores que lo único que quieren es el empleo fijo del Conicet”. El Ministro tiene razón. Queremos y reclamamos estabilidad laboral. Que Barañao salga descaradamente a defender la precariedad laboral de los trabajadores no es ninguna novedad. Solo puede parecerle una novedad, una traición o una “panquequeada” a quienes vivieron los últimos 12 años en la ignorancia absoluta acerca de lo que sucedía en Conicet o que les importa muy poco el destino de los miles de compañeros que año tras año fueron quedando en la calle por no ingresar a Carrera o no obtener una posdoc durante el kirchnerismo. No se trata de una política nueva, sino de la profundización de la ya existente, que ha convertido al trabajo de los científicos en uno de los más precarizados, con períodos de prueba de 7 u 8 años, con contratos basura como el de los becarios, y sin estabilidad tras el ingreso a la carrera. Tampoco son ninguna novedad los criterios oscuros con los que se selecciona los ingresantes para cada una de las instancias.
La patronal ya mostró su predisposición a profundizar el ajuste y enfrentarnos para quebrar nuestra lucha. Ya tenemos los primeros indicios de cómo quieren efectivizar el acuerdo. También de cómo quieren continuar después de eso. Diciembre nos dejó un empate, y la patronal apuesta a desempatar la situación a su favor. Frente a esto, tenemos que estar a la misma altura y demostrarle al gobierno que no nos vamos a quedar atrás. Tenemos que prepararnos para continuar la lucha porque de otra forma, el gobierno va a continuar avanzando. Y para ello hay que pensar ya qué medidas podrían ser necesarias. Si en diciembre con una toma de cinco días logramos frenar parcialmente el ajuste en ingresos, tenemos que discutir seriamente en la posibilidad de una nueva toma, consultando a todos los compañeros y preparando el clima para ello. Ya vimos lo que nos tienen preparado si no los enfrentamos. Apuestan a desgastarnos, desmovilizarnos y avanzar. No podemos permitirlo.

Basta de ajuste en Conicet

Por la estabilidad laboral para los investigadores

Todos adentro

Razón y Revolución – Ciencia y Técnica

20/02/2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *