Ciudad de Buenos Aires: Indoamericano y después

vivienda3Nicolás Villanova
TES – CEICS

 La situación habitacional de la clase obrera tras el Indoamericano no mejoró en absoluto. Después de levantar la toma, ante las presiones del Estado y sus promesas de entregar viviendas, muchas personas quedaron en peores condiciones que antes de la ocupación. El gobierno no solucionó el problema habitacional y varios ocupantes tampoco pudieron retomar los alquileres anteriores. La única novedad fue una reducción en la tasa de interés de los créditos hipotecarios del Banco Ciudad para los inmuebles comprados en la zona sur porteña. Sin embargo, para buena parte de la pequeña burguesía y la gran mayoría de los trabajadores, estos créditos resultan inaccesibles. Más aún para las fracciones de la clase obrera que ocuparon el parque. Mientras tanto, el costo de los alquileres sigue incrementándose. En este contexto cada vez hay más personas con dificultades para acceder a un alquiler, que asisten a paradores estatales, o bien, que duermen en la calle.

La inflación trepa hasta en los alquileres de las viviendas más precarias. Un cartonero no puede pagar una pensión familiar y destina más de la mitad de su sueldo si vive en la villa. Un jubilado tampoco podría pagar una pensión y casi no puede vivir en ninguna vivienda de Capital Federal si depende únicamente de su haber.

Somos cada vez más (en paradores y la calle)

Los más perjudicados son aquellos que no pueden siquiera alquilar en la villa miseria. Por este motivo, no les queda otra que dormir en paradores estatales o directamente en la calle. En los últimos años, el promedio de personas que asisten diariamente a paradores ha ido ascendiendo. El incremento anual del 2009 respecto del año anterior fue del 6%, mientras que el crecimiento del 2010 respecto del año previo fue del 51%.

También creció la cantidad de población en situación de calle. Las fuentes no oficiales, como es habitual, aseguran un incremento mucho mayor del que señalan las oficiales. La ONG, Médicos del Mundo (MDM), registra a “personas en situación de calle” según criterios diferentes respecto del Gobierno. Contabiliza a personas y cartoneros que duermen en la calle, tanto adultos como niños, alojados en albergues y hoteles por intermedio de subsidios estatales, asistentes a paradores u hogares de tránsito y afectados por desalojos. De este modo, MDM señala la existencia de 15.253 personas en situación de calle en el mes de diciembre de 2009. Respecto de junio del mismo año, habría un incremento del 39% de personas bajo esa condición. De todas maneras, las cifras presentadas por el mismo gobierno también indican una tendencia al crecimiento de la cantidad de personas que duerme en la calle. En el período de 2001-2002, la cifra de niños y adultos en situación de calle sumaba un total de 2.769. En la etapa de 2006-2007, los censados fueron 1.827, mientras que, en 2008-2010 la cantidad de personas se incrementó a 2.075.


¡Imposible comprar!

¿Cuántos años tardaría un maestro con un solo cargo y sin antigüedad para comprarse un departamento de 3 ambientes en una torre de Villa Lugano al valor actual? 6 años.
Hoy, un maestro de las características mencionadas cobra en mano 2.410 pesos. Destinando la totalidad de su salario, debería entregar 72 sueldos para comprar un departamento en el barrio de Lugano, cuyo costo en promedio es de 41.800 dólares.

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