Cincuenta años no es nada. Acerca de la edición fascimilar de la revista “Contorno”

Por Julieta Pacheco – Recientemente la Biblioteca Nacional editó la colección completa de la revista Contorno. La misma contiene una introducción realizada por el director de la Biblioteca, Horacio González y un prólogo por quien fue el director de la Contorno, Ismael Viñas. A partir de un repaso por ambos textos vamos a discutir la caracterización de “parricidas” que se le atribuye al grupo editor, planteando que la ruptura que se le atribuye al grupo es parte de un proceso político más amplio. También, indagaremos a qué se debe tanto interés por la reaparición de esta revista, luego de 50 años.

¿Qué fue Contorno?

El primer número de Contorno aparece en 1953 y el último en 1959. La idea de concretar esta publicación fue de David Viñas quien, junto su hermano Ismael Viñas y Susana Fiorito, decidió armar una revista de crítica literaria. El objetivo: cuestionar a los representantes del canon literario de la época, el programa político que expresaban y, paralelamente, proponer una alternativa. La publicación conoció diez números y dos Cuadernos (1957 y 1958) en donde, ya derrocado Perón, se hablaba explícitamente de peronismo y frondizismo. Al mismo tiempo, algunos de los miembros del grupo fueron invitados a trabajar en el gobierno desarrollista. Esta inserción en el aparato del Estado les facilitó la agitación entre la juventud universitaria, la difusión política y el ingreso a algunas zonas de influencia peronista. 1 Este vuelco más pronunciado hacia la actividad política por parte de alguno de sus miembros llevó a que “Contorno [muriera] de muerte natural, cuando Susana y yo decidimos entregarnos totalmente a la política y David se negó a acompañar la candidatura de Frondizi.”2

Como dijimos, esta reedición comienza con una breve introducción de Horacio González, donde se explica el corte que habría significado Contorno a partir de la caracterización de “parricidas”, producto de la pluma de Emir Rodríguez Monegal. González plantea que Contorno habría provocado un corte en tres aspectos: en lo cultural “levantando las banderas de […] Roberto Arlt primero, Martínez Estrada después”; en lo político donde “se reflexionaría sobre el peronismo y el desarrollismo”; y en lo lingüístico, donde “se ponía en el centro de un giro lingüístico y filológico”.3 La introducción termina retomando las palabras con las que comienza: “han pasado los años y su mito parricida sigue en pie”4.

El concepto de parricida alude a dar muerte a la figura del padre, para ocupar su lugar superándolo. En el caso de Contorno, se le ha aplicado el mote por su crítica a los principales referentes intelectuales del período. Sin embargo, detrás del asunto “parricidio” se encuentra, más que un fenómeno sicológico, una crisis de conciencia: la de la pequeña burguesía. El problema no es la figura del “padre” sino su programa. En el prólogo de Viñas a la presente edición queda claro que la crítica no era al escritor sino a su programa político. Por lo tanto, la discusión que intenta velarse a través de la caracterización de parricidas es la de la discusión programática. ¿Contra quién y a favor de quién escribía Contorno? Contorno nació durante el segundo gobierno peronista, con la intención de realizar una lectura del peronismo diferente a la que estaba planteada por la oposición, nucleados alrededor de la revista Sur, con un programa liberal y antiperonista. La publicación comenzó como una revista cultural. Luego, cuando las condiciones políticas cambian, se transforma en política. Contorno se oponía a una política, la liberal, que consideraban que había llevado “al fraude sistemático desde la victoria de Urquiza y de la república inaugurada por Mitre” 5 y “a la contradicción de que el primer gobierno electo libremente, el de Irigoyen fuera a la vez el responsable de las represiones más sangrientas” 6. Toman como figuras emblemáticas a Roberto Arlt y Martínez Estrada, éste último por ser “sincero desde las entrañas el primero […] y como ensayista que se preocupaba por el mismo problema que nos sacudía a nosotros.”7

De esta manera, Contorno pretendía denunciar las contradicciones de la democracia liberal representada por los gobiernos mencionados y esa denuncia se realizaba, en este primer momento, a partir de una crítica literaria. De ahí la referencia a Arlt, quien no sólo representa una ruptura literaria, sino que también manifiesta la descomposición del período irigoyenista. Asimismo, destacan la asociación directa que existió entre el proyecto irigoyenista y el grupo de los martinfierristas, programa del que Contorno busca diferenciarse, no sólo literaria, sino también políticamente:

“¿Cómo no desconfiar de una literatura que había hecho del Martín Fierro, ese canto a un gaucho asesino y racista, su poema máximo, y cuyos dos autores más venerados, Lugones y Borges, fueron tan reaccionarios como para apoyar un golpe militar fascista, el primero, y a sangrientas dictaduras militares (la argentina de 1976 y la de Pinochet) el segundo?”8

Contorno planteaba sus diferencias políticas con sus predecesores a partir de su proyecto cultural, tomando una actitud activa y comprometida. En el plano literario, su planteo se basó en la necesidad de ampliar tanto el campo de los lectores como de los representantes culturales hacia sectores populares más amplios, intentando acercar esta renovación cultural a la clase obrera, en su mayoría peronista. En el plano político, su propuesta tendía a reivindicar algunos aciertos del gobierno depuesto, tales como la justicia social y el incentivo a un desarrollo económico independiente. A Perón le criticaban la censura política e ideológica de la oposición, se oponían la decisión de intervenir en las Universidades y de “suprimir la autonomía universitaria”.9 Contorno caracterizaba al peronismo como una dictadura legal. Estas posiciones no se manifestaron de forma explicita durante los primeros números, ya que las condiciones para el surgimiento de una revista opositora al gobierno no eran propicias. En el prólogo, Viñas refleja la situación que vivía la oposición bajo el gobierno peronista y aclara que si ellos no escribían abiertamente de política, era por temor a las represalias. 10 Aún así, aclara que “en el artículo de Sebreli ‘Celeste y colorado’ se habla de política […] el tema está presente en muchos de los escritos, pues tratábamos de incorporar esa parte de la realidad a nuestra perspectiva.”11 Una evidencia de que era la prevención hacia el gobierno peronista lo que les impedía escribir abiertamente sobre política o explícitamente sobre peronismo, es que apenas se produjo el golpe del ‘55 comenzaron a editar números enteramente dedicados a cuestiones políticas inmediatas.12

Aquí ya nos encontramos en los años ’57-’58, en los cuales “la mayoría del grupo responsable ingresó en la política activa”13 y a militar por Frondizi. En principio el apoyo al gobierno fue importante, a punto tal que varios de sus integrantes ocuparon cargos.14 Sin embargo, a pocos meses de asumir la presidencia, Frondizi abandona dos de las más importantes consignas de su plataforma política: la oposición a la privatización del petróleo y a la oficialización de los títulos de las universidades privadas. El grupo hablará ahora de la “traición” de Frondizi.

El mote de “parricidas” aplicado al grupo no alcanza para comprender por qué surge la revista, porque deja de lado el proceso social del cual surgió. Igual que los contornistas, muchos otros agrupamientos intelectuales de extracción pequeño burguesa surgen en el mismo período, con preocupaciones similares. El proceso más general es, precisamente, el inicio de la crisis de la conciencia burguesa de las generaciones más jóvenes de la pequeña burguesía, que comienzan a experimentar el “post-peronismo” como un ataque no sólo a la clase obrera sino a ellos mismos. La clausura de la democracia burguesa y el ataque a la educación pública, entre otras cosas, los pone a la defensiva y los obliga a entrar en crisis. La “traición” de Frondizi no hace más que alimentarla.

Por qué se reedita Contorno

En la introducción del libro no se hace alusión a por qué se reedita la publicación. Pareciera que simplemente se intenta revalorizar una experiencia histórica cultural. Sin embargo, como vimos, toda experiencia cultural propone un programa político particular; por lo tanto, la reivindicación de los intelectuales de Contorno no es inocente. Finalmente, y como Kirchner no cansa de insinuarlo, significa una nueva apuesta al desarrollismo, esta vez de la mano de peronistas “aggiornados”. Contorno no era socialista. Era un simple nacionalismo de izquierda que no superaba el marco del radicalismo frondicista. Cincuenta años después, la historia vuelve a repetirse, y no precisamente como tragedia.


Notas

1Entrevista de la autora a Ismael Viñas, noviembre de 2007, Miami, EE.UU.
2Ídem.
3Contorno. Edición facsimilar, ediciones de la Biblioteca Nacional, Buenos Aires, 2007, p. 1.
4Ídem.
5Viñas, Ismael: “Una historia sobre Contorno”, en Contorno, op. cit., p. VI.
6Ídem.
7Ídem.
8Op. cit., p. VI.
9Debido a esta decisión, un grupo de universitarios tomó la sede de algunas facultades. Entre ellos se encontraba Ismael Viñas, quien fue preso.
10Op. cit.: p. IV.
11Op. cit.: p. IV.
12Entrevista…
13Ídem.
14Noé Jitrik fue secretario del Senado, Ramón Alcalde, Ministro de Educación de Santa Fe, Susana Fiorito fue miembro de la Convención del Partido e Ismael Viñas ocupó la Subsecretaría de Cultura.

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