Callejeros.

Por Juan Manuel Tabaschek.

Callejeros surgió, como casi todos los grupos del “rock chabón”, ligado a una experiencia barrial. Así como La Renga se identificó con Mataderos, Callejeros partió de Villa Celina, en el conurbano bonaerense. Comenzó, también como casi todos, como una banda de covers, Río Verde, dedicada a Chuck Berry, Creedence y Rolling Stones. Un primer paso hacia su forma definitiva se da a comienzos de 1997, con nuevos integrantes, nuevo estilo y nuevo nombre, pero la transformación se completa recién a comienzos de 2000, con el ingreso de un nuevo guitarrista y el saxo. La formación resultante es la que conocemos hoy: Pato (Patricio Santos Fontanet) en voz, Dios (Christián Torrejón) en bajo, Elio (Elio Delgado) en guitarra, Maxi (Maximiliano Djerfy) en guitarra y coros, Edu (Eduardo Vázquez) en batería y Juancho (Juan Carbone ex Viejas Locas) en saxo. Juancho es también el productor artístico de los CD’s.
Como todo grupo nuevo, inició su carrera ascendente participando como telonero de formaciones más importantes (Ratones Paranoicos, La Renga, Viejas Locas). También, como todos los demás, produjo “en forma independiente” sus primeros trabajos: los demos (en casettes) Sólo por hoy, Milonga rocanrol y Adelantos, de 1997, 98 y 2000, respectivamente; los CD’S Sed y Presión, de 2001 y 2003. En 2004 firmarían con Pelo Music, compañía que editó los últimos CD’s de Los Piojos, La Renga y Babasónicos, y cuyo catálogo es distribuido por la multinacional Universal Music. Pelo reeditó Presión en mayo de 2004 y editará Rocanrroles sin destino, el tercero y último CD de la banda en diciembre.
Entre 2000 y 2003 comienzan a tocar en lugares cada vez más importantes, comenzando por Tabaco o Las Grietas y siguiendo en Marquee, en el Museo Rock, hasta llegar a Cemento en el 2002. En el 2003 juntan 2.000 personas en el Micro-estadio de Atlanta y tocan en las provincias de Córdoba y Santa Fe. Ya se habla de ellos como los herederos de las viejas bandas, junto con Zumbadores, Jóvenes Pordioseros y La Pulposa, se los ubica entre los grupos en ascenso, junto con La covacha, La 25 y La Mancha de Rolando y se los considera parte del “aire fresco” de la nueva música nacional, al lado de Miranda! y Los Tipitos. Tocan también en recitales a beneficio o en fábricas ocupadas (IMPA, Hangar). Finalmente inauguran el nuevo templo del rock, República de Cromañón, el viernes 9 de abril de 2004, donde habrían juntado cuatro mil personas. Luego, vendría la tradicional prueba de popularidad, la presentación de Presión en Obras, agotando las entradas para el 30 y el 31 de julio de 2004. La consagración masiva fue quince días antes del incendio, con la casi 15 mil personas que asistieron a la presentación del último CD en el estadio de Excusrionistas.
El público de Callejeros no es distinto del de otras bandas, en especial, en el tipo de relación que establecen con él, basada en un rechazo a “lo careta” y una identificación de carácter “pasional”. El crecimiento del grupo y el hecho de que empiece a sonar en radios como FM Hit parece generar cierta decepción entre su público original: “¡Se pasaron! Nosotros vivimos esta pasión callejera desde El Marquee. Y ver 5 mil personas fue increíble. Lo mejor: el agite de la gente de siempre y de la nueva… aunque los que vienen porque escucharon un tema en FM Hit nos molestan un poquito”, declaran dos participantes del recital en Obras. Es en ese momento en que las bandas parecen abandonar el contacto estrecho con su público, un contacto que llega a moldear directamente la producción del grupo. Así lo reconoce el cantante, Pato, en Rock del País (junio de 2003):

“¿Es cierto que en Sed grabaron un tema que en principio no iba a estar en el disco, pero como habían realizado una bandera con frases de ese tema, terminó siendo incluido?
Sí, así es. El tema fue “Tiempo de estar” (Disco Sed, tema 9). No iba a entrar en el disco pero se acercaron un grupo de chicos seguidores de la banda y nos mostraron un trapo que tenía una frase de ese tema “Nos comieron la cabeza” y nos terminaron convenciendo. Así el tema entró en Sed ”.

La ideología de las letras expresa una rebeldía simple, nada muy elaborado ni definido con precisión. Preguntado, en otro reportaje, por la situación del país, Pato enuncia la que cree es la función de la banda: “La situación es rara, pero por el bajón del país la gente empieza a buscar cosas. Necesita salir a la calle a gritar un poco y divertirse. Entonces, cumplimos una función”. La rebeldía, sin embargo, habría ido licuándose a medida que la banda ascendía, como parece reconocerlo Pato al hablar del tema “Rocanroles sin destino”:

“Había quedado fuera de Presión pero hoy se toma revancha y le da título al sucesor. Fue escrito en una etapa en la que Callejeros miraba con recelo a las discográficas, pero hoy, teniendo contrato con una de las más importantes del país, perdió autenticidad la letra. De todas formas es un tema emocionante en el que predominan las guitarras. Empieza tranquilo, similar a “Sonando”, y de a poco va ganando fuerza”.

Callejeros parece resumir, entonces, el ciclo de todas las bandas del rock “chabón” o “barrial”.

Te podría interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *