CABA: La “Fineslización” de la jornada escolar

larretaPor Romina De Luca

A fines de agosto, Horacio Rodríguez Larreta presentó la implementación del programa “Jornada Extendida” en Ciudad de Buenos Aires. El jefe de gobierno, en el marco de la revolución de la alegría, sostuvo que se trataba de “uno de los programas más lindos y gratificantes que tenemos”. En una primera etapa (se prevé su generalización en 2019) afecta a los alumnos de 6º y 7º de la escuela primaria, y a los de 1º y 2º del secundario. El programa prolonga 3hs la cursada, tres veces a la semana, para trabajar bajo cinco ejes pedagógicos: tiempo y estrategia para el estudio, lenguajes expresivos; ciencia, matemáticas y nuevas tecnologías; el cuerpo y el movimiento, y lenguajes artísticos.
El programa establece que los jóvenes participen de actividades en clubes, centros comunitarios, centros culturales y bibliotecas durante tres días por semana, con el objetivo de fortalecer el aprendizaje de matemáticas y prácticas del lenguaje.
La Ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, defendió el programa. Dijo que están creando “más escuela” porque, si bien se trata de talleres, estos “no son inconexos”. A pesar de que se cambie de espacio físico esas tres horas (ya no en una escuela sino en un club, centro comunitario, etc.), “la idea es que allí continúen los aprendizajes de la escuela, trabajando los contenidos curriculares con nuevas estrategias de enseñanza”. Según la Ministra, se seguirá “trabajando” con docentes con cargos transitorios o con asistentes pedagógicos. En total, el programa prevé la incorporación de 12 materias que no formarán parte del Boletín de Calificaciones del alumno: 1-lectura, 2-escritura y narración oral, 3-investigación en acción, 4-actividades científicas, 5-programación, 6-deportes, 7-danza y circo, 8-ajedrez, 9-teatro, 10-música y plástica, 11-medios, y 12-inglés en acción. Capital cumple así rápidamente con el “Compromiso por la Educación” suscripto en la Declaración de Purmamarca (sí, allí donde también se aprobó el operativo de evaluación Aprender) por todos los Ministros de Educación, a principios de año.
En realidad, la jornada completa es una vieja promesa de la Ley de Educación Nacional (artículos 28 y 135) largamente incumplida. En Capital Federal menos de la mitad de las escuelas funcionan con doble jornada. En varias jurisdicciones del país, se fue implementando apenas la jornada extendida: todos los días a la semana un par de horas o bien apenas tres, como hoy se lanza en CABA.
Uno de los principales problemas estructurales que impiden la implementación de la jornada completa es la falta de escuelas. Recordemos que CABA planeó en 2014 construir 41 escuelas modulares (containers) en la zona sur dada la falta de espacio y la necesidad de vacantes. Solo el 42% de las escuelas primarias tienen doble jornada, con lo cual, en la mayoría de los edificios funciona más de una escuela: una en el turno mañana, otra en el turno tarde; ni hablar si existe vespertino… Con lo cual, la ampliación de la jornada choca contra este límite donde los alumnos de diferentes turnos superpondrían sus franjas horarias.
En CABA, principalmente en zona sur, los cursos superpoblados están a la orden del día. Eliminación de salas de profesores para convertirlas en aulas, dirección o secretaria funcionando en baños, escuelas dictando clases a alumnos por turno rotativo, escuelas sin gas, agua o luz y sin mantenimiento. Situaciones que obligan a suspender sistemáticamente las clases son realidades cotidianas que hablan de la falta de espacio y de mantenimiento en las escuelas de todo el país. Deterioro y desfinanciamiento están a la orden del día. Ese es el límite material objetivo que impide la extensión de la jornada escolar de no mediar la inversión educativa necesaria.
Por ello, la alternativa encontrada para que todo esto no se note es recurrir a la “Fineslización”: cualquier espacio puede ser transformado en una escuela. El programa de “Jornada Extendida” va a funcionar en clubes, centros comunitarios, culturales y bibliotecas. No tardarán en llegar convenios con organizaciones sindicales, comunitarias, políticas, religiosas, organismos públicos y asociaciones civiles. Recordemos que todos esos espacios fueron recientemente reconocidos con el “status” de posibles escuelas en la Resolución 178/16 que prorrogó el Plan Fines hasta 2019. Como las escuelas no cuentan con la infraestructura adecuada, se obvia este problema y se decreta que, taller mediante, cualquier espacio es convertido de hecho en una escuela. Va de suyo que el tipo de talleres a desarrollar estarán condicionados por el tipo de espacio: resulta poco probable que en una iglesia se dicten actividades científicas sobre evolución humana. Así, una vez más, jornadas extendidas en donde lo pedagógico es un dato menor. Un nuevo capítulo de la inclusión educativa vaciada de contenidos. En términos laborales, la historia del Fines también se repite: docentes de primera y de segunda, como los talleristas, por fuera del Estatuto.

Los docentes de la Corriente Nacional Docente Conti-Santoro rechazamos todas las formas de degradación educativa. Nos oponemos al vaciamiento curricular que opera detrás de esta jornada extendida y a la paraestatalización infraestructural prevista para su implementación. También a la existencia de docentes de primera y de segunda categoría.

• No a la “Fineslización” educativa que opera detrás de la jornada extendida en CABA.

• Rechazamos la tercerización de la infraestructura escolar. Queremos estudiar y dar clases en escuelas adecuadas.

• Plan de Infraestructura escolar acorde con las necesidades educativas.

• No al ataque a las condiciones de trabajo de los docentes de la Ciudad.

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