Banco Francés: nuestros problemas, nuestras soluciones

Para los días martes 17 y miércoles 18 de abril está previsto parar las actividades en los bancos de todo el país. Nuevamente el principal motivo es la negociación paritaria aún abierta. La propuesta de la patronal bancaria es del 7% a partir de enero –que ya metieron por decreto a través del ministerio de trabajo-, 4% a partir de julio y otro 4% a partir de octubre. Todos valores no acumulables. Sumado a esto se plantea la reducción de un 50% del bono por el día del bancario y la eliminación de la remuneración que recibimos a fin de año. Este 15% que coincide con el objetivo del gobierno para las paritarias, aunque ellos mismos prevén una inflación más alta, sumado a la reducción del bono significaría una reducción de nuestro salario real.

El gremio, la Asociación Bancaria, también es responsable de este ajuste que la patronal y el gobierno pretenden descargar sobre nosotros. Luego de la reunión con la patronal, previa al paro del 6 de abril, el sindicato dijo estar “sorprendido” porque la propuesta empeoró respecto de la reunión anterior. Pero cabe preguntarse: ¿alguien esperaba una propuesta mejor cuando la última medida efectiva había sido el paro del 9 de febrero? Es decir, pasaron dos meses sin hacer siquiera una interrupción de actividades y los resultados están a la vista. Si no nos movemos, sino hacemos asambleas para organizarnos, darnos un plan de lucha y pasamos a las acciones directas que afecten las ganancias empresarias, ellos avanzan sin dudarlo. Tan es asi que el terreno cedido por el gremio en este tiempo fue aprovechado por las patronales y el gobierno para meternos un aumento por decreto.

Por otro lado, nuestros reclamos no se pueden reducir únicamente al salario. Nuestras condiciones de trabajo también vienen en retroceso porque esa es otra vía por la que la patronal aumenta su ganancia, ahorrando costos. Desde la polifuncionalidad que nos obliga a realizar nuevas tareas o el aumento en la intensidad de las mismas con objetivos inaccesibles. Al servicio de lo anterior está el plan de la patronal, que ya se había iniciado durante el kirchnerismo y se profundiza ahora con Macri: disminuir y reestructurar la planta de trabajadores. O sea, dejar afuera compañeros con contratos permanentes y antigüedad, y contratar a plazo fijo. ¿Cómo vinieron avanzando? Con los mal llamados “retiros voluntarios”, que no son más que despidos encubiertos, o directamente eliminando sectores completos como hicieron con el sector de embargos judiciales. ¿La Comisión Gremial Interna? Ayudando a que el plan se lleve a cabo en contra nuestra. 

Para revertir esta situación debemos sacarnos de la cabeza la idea de que si “no nos metemos” tenemos asegurado nuestro puesto laboral. Con eso nos chantajean implícita o explícitamente. Uno podría llegar a pensar que, a pesar de que nuestras condiciones empeoran, mal que mal tenemos trabajo. Pero esta idea además de hacernos conformar con una vida penosa, esconde una gran mentira. La patronal no quiere que nos organicemos porque es consciente del peligro que significa para sus planes. Su ataque contra nosotros avanza igual de forma permanente, queramos o no verlo, y lo hace más sencillo si no estamos organizados. El único objetivo que tienen es defender sus ganancias a costa nuestra. El ejemplo más claro es el que mencionamos: cerraron un sector completo, despidiendo 150 compañeras y compañeros. Y justamente pudieron hacerlo relativamente fácil porque el sector estaba disperso sin una organización previa.

Es necesario que los trabajadores del BBVA demos un paso al frente en organizarnos para luchar. Es el único camino para que nuestras condiciones de trabajo y nuestro salario dejen de ir cuesta abajo. Para eso tienen que servir las asambleas. Nosotros debemos poner orden para que todos podamos hablar y ser escuchados sin que la CGI nos boicotee con sus actitudes payasescas y provocadoras. Esperar que de ellos salga alguna solución para nosotros es crear falsas ilusiones y perder más tiempo.

Nuestros problemas en el banco debemos resolverlos nosotros mismos. Nadie nos va a regalar nada. Frente a estos atropellos necesitamos poner en pie una organización propia de los trabajadores que no esté ligada a la patronal como lo está la Comisión Gremial Interna.

Por la instalación de heladeras en todo el edificio para no estar obligados a comprar comida al concesionario privado

Por un aumento del 25% del salario. No a la reducción del bono

Por el pase a planta permanente de todos los contratados

Por interrupciones de jornadas y paros progresivos hasta romper el techo salarial que nos quieren imponer

Corriente Clasista Goyo Flores – Razón y Revolución

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