Mundo Obrero: Apoyemos a los trabajadores de Antonelo

Los trabajadores de la firma Italnort SA (ex Antonelo), que confecciona pantalones para marcas como Cardón, Zara, y Pato Pampa en el parque industrial de Junín, se encuentran en la mayor incertidumbre desde hace años. Cobrar el salario es un calvario porque nunca les pagan en la fecha acordada. La situación se viene agravando hace algunos meses y todavía no cobraron el salario de enero, ni el aguinaldo, ni un plus que había sido acordado en las paritarias. La patronal adeuda alrededor de veinticinco mil pesos a cada uno de los 60 trabajadores. O sea, alrededor de un millón y medio de pesos. A esto debemos sumarle que hace un año que los trabajadores no tienen cobertura médica, porque la empresa tampoco le paga a la obra social.

Hasta el momento nadie les ha dado una respuesta. Cobraron el sueldo de diciembre en cuotas durante el mes de enero y levantaron una huelga llevada a cabo el 27 de febrero con la promesa por parte de la patronal de que la situación se resolvería en marzo. Mientras tanto, los trabajadores tienen que comer y sus hijos pronto comenzarán el nuevo ciclo escolar. La situación es desesperante porque la mayoría vive de otros trabajos que tienen a contra turno de su horario en la fábrica. Es que, aunque la empresa estuviera al día con los sueldos, tampoco podrían vivir con los míseros 16 mil pesos que les pagan por mes.

La situación de la empresa deja al descubierto los problemas de fondo de la industria nacional y el carácter ficticio que tuvo se recuperación durante el kirchnerismo. El caso de Italnort, como de tantas otras que hoy quiebran, muestra que esta burguesía nacional, tan elogiada por algunos, no es más que un conjunto de parásitos inútiles. Son empresas que solo puede subsistir a base de recibir subsidios del Estado de todo tipo, desde el Repro con el que paga salarios, hasta las exenciones impositivas que disfrutan en el parque industrial.

Pero cuando la crisis acecha y el flujo estatal con el que acostumbran mantener a la fábrica no alcanza, entonces la variable de ajuste son los trabajadores. No importa que no puedan llevar el plato de comida a sus hijos, la patronal no va a resignar llevarse su ganancia. Y como la fábrica ya no va a garantizarla, utilizan el dinero que sacan de ella para colocarlo en otras inversiones que avizoran más rentables. En definitiva, se garantizan sus ganancias a costa del hambre de sus obreros.

Esta situación se repite en varios lugares de trabajo del país. Cuando los números no cierran, los trabajadores somos la primera variable de ajuste. Los dueños de Antonelo están jugando con el cansancio de los trabajadores para que estos se rindan y renuncien. Pero no saben que ese cansancio va a convertirse en organización y lucha. Es necesario la unidad del conjunto de los trabajadores para dar respuesta a estos tipos de ataques, que son ataques contra la clase obrera. Apoyemos a los trabajadores de Antonelo.

 

Por el pago inmediato de los salarios adeudados

Que la crisis la paguen los capitalistas

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